ENTRE2NEWS
El grupo, integrado por 31 niños deportistas de entre 10 y 12 años y siete acompañantes adultos, arribó a la terminal a las tres de la madrugada con la expectativa de embarcar hacia Estados Unidos, donde tenían previsto participar en un intercambio deportivo organizado por autoridades de una localidad neoyorquina.
Sin embargo, el plan de viaje no se materializó. Los jóvenes y sus tutores pasaron varias horas en la sala de espera del aeropuerto, sin información clara y con la incertidumbre como única compañía mientras aguardaban una respuesta de la compañía aérea.
Andrés Liberato, presidente del Club Calero, describió la circunstancia como “lamentable e injustificable”, señalando que la cancelación no solo anuló la participación de los niños en el torneo, sino que también generó considerables pérdidas económicas y un fuerte golpe emocional para toda la delegación.
Según explicó Liberato, la delegación había recibido una invitación oficial del alcalde de una comunidad de Nueva Jersey para competir en una actividad deportiva programada para iniciar a las cinco de la tarde del mismo día, por lo que el retraso imposibilitó cumplir con el compromiso asumido.
El dirigente señaló que el club destinó una inversión cercana a los , recursos empleados en la adquisición de pasajes aéreos, uniformes, documentación, hospedaje, alimentación y demás gastos logísticos necesarios para el desplazamiento.
“Detrás de este proyecto hay meses de esfuerzo, actividades para recaudar fondos y el sacrificio de muchas familias. No se trata únicamente del dinero perdido, sino del sueño de estos niños que se prepararon durante mucho tiempo para representar dignamente al país”, afirmó.
Ante los perjuicios ocasionados, Liberato anunció que el Club Calero iniciará acciones legales contra JetBlue para exigir una indemnización que cubra tanto los daños económicos como los morales sufridos por la delegación.
El presidente también denunció que la incertidumbre provocada por la anulación del vuelo tuvo un fuerte impacto emocional en los menores, muchos de los cuales rompieron en llanto al enterarse de que no viajarían ni competirían en el evento internacional para el que habían entrenado durante varios meses.
De acuerdo con Liberato, la situación ya ha llamado la atención de diversas instituciones estatales. Según informó, varias entidades asumieron el caso y comenzaron gestiones para buscar una solución ante la aerolínea, teniendo en cuenta que los principales afectados son niños deportistas.
Los organismos buscan determinar si se respetaron los derechos de los pasajeros y establecer las responsabilidades correspondientes por la cancelación del vuelo y la ausencia de una respuesta oportuna.
Mientras tanto, los familiares de los menores permanecen preocupados por la incertidumbre del futuro del viaje, ya que una posible reprogramación podría igualmente impedir la participación de los atletas en la competencia para la cual fueron invitados.
Hasta el momento de redactar este informe, no se ha emitido una explicación oficial sobre los motivos que provocaron la cancelación ni se ha anunciado una nueva fecha para el desplazamiento del Club Calero. El hecho vuelve a poner en relieve las dificultades que afrontan algunos pasajeros ante cancelaciones inesperadas, sobre todo cuando se trata de grupos organizados con fines educativos, deportivos o culturales.


