El expresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, de 83 años, está luchando contra un cáncer de próstata que, según su hijo Hunter, resulta «muy doloroso» y «muy debilitante», según reveló en una entrevista concedida a una cadena británica.
Hunter Biden, visiblemente conmovido, manifestó: «Mi padre es, hasta el día de hoy, el centro de nuestra familia», y añadió que su progenitor es «el mejor padre, el mejor esposo, el mejor abuelo».
Tras abandonar la Casa Blanca el año pasado, el dirigente demócrata informó que le habían diagnosticado un cáncer de próstata agresivo con metástasis ósea.
Aunque sigue bajo tratamiento, Biden ha continuado participando en actos públicos; en junio asistió a la apertura del Centro Presidencial Obama en Chicago. En la entrevista, su hijo puntualizó que la enfermedad ha hecho metástasis en sus huesos y otras áreas, describiéndola como «muy doloroso» y «muy debilitante».
Hunter comentó que «Lo único que digo sobre mi padre, sobre su salud en este momento, es que me gustaría que se quejara más».
Durante su mandato, comprendido entre 2021 y 2025, el presidente fue constantemente cuestionado por su avanzada edad y la percepción de que podía no estar a la altura del cargo.
Ante la presión, abandonó su campaña de reelección y cedió la candidatura a su entonces vicepresidenta, Kamala Harris, después de una actuación desfavorable en un debate presidencial contra el republicano Donald Trump, quien actualmente ocupa la presidencia.
Antes de concluir su gestión, Biden otorgó un indulto a su hijo, quien había sido hallado culpable por posesión ilícita de armas y estaba siendo procesado por delitos fiscales, rompiendo una promesa previa. En la entrevista, Hunter admitió que el indulto no fue «algo bueno» para el legado de su padre.


