Desde la Ciudad del Vaticano, durante la celebración del ángelus dominical en la plaza de San Pedro, el Santo Padre dirigió un mensaje a la comunidad internacional, instando a Ucrania y Rusia a abstenerse de atacar lugares civiles.
«Siguen llegando noticias dolorosas sobre muertas y heridas en trágicos episodios en . Se siguen, incluso se están multiplicando, cada vez más , los heridos y todos aquellos que sufren a causa del conflicto en curso», afirmó el pontífice, señalando el creciente número de víctimas que la guerra genera.
Frente a «tanto dolor», lanzó un llamado para que «ambas partes respeten el y eviten los ataques contra objetivos civiles», subrayando la necesidad de cumplir con el derecho internacional humanitario.
El Papa añadió que el conflicto produce un sufrimiento inmenso y declaró: “Es hora de detener la para allanar el camino hacia la paz”, enfatizando la urgencia de cesar la violencia para abrir paso a negociaciones pacíficas.
Además, expresó su preocupación «por la trágica situación en , en particular en la ciudad de », y renovó su llamado «a quienes están en primera línea para garantizar la ayuda humanitaria a la población civil», reiterando la importancia de proteger a los inocentes y facilitar la asistencia humanitaria.


