La recién conformada cúpula del partido oficialista tiene como meta principal sostener la unidad interna mientras se prepara para los comicios de 2028.
Este domingo, el Partido Revolucionario Moderno reorganizó su estructura directiva, designando al presidente Luis Abinader como cabeza de la organización para el periodo 2026‑2030, en una jornada caracterizada por el consenso entre sus miembros y la intención de mantener cohesionadas las distintas corrientes que integran el PRM.
La resolución se tomó durante la Asamblea Nacional de Delegados del PRM, donde la nueva composición de la dirección nacional fue aprobada por aclamación, con el objetivo de alistar al partido para el próximo ciclo electoral, en especial para las elecciones de 2028.
En la mesa ejecutiva, Abinader contará con Deligne Ascención como primer vicepresidente, Milagros Ortiz Bosch como segunda vicepresidenta, Eddy Olivares como tercer vicepresidente, Nelson Arroyo como cuarto vicepresidente y Salvador Ramos como quinto vicepresidente.
Un cambio destacado recayó en la Secretaría General, ahora a cargo de Juan Garrigó Mejía; como subsecretarios generales fueron elegidos Kelvin Cruz, Lía Díaz y Jean Luis Rodríguez.
Por otro lado, Gloria Reyes asumió la Secretaría Nacional de Organización, mientras Luis Delgado ocupará la Secretaría Nacional Electoral, cargos estratégicos para la operatividad territorial y la puesta en marcha de la maquinaria política de cara a futuros procesos electorales.
La nueva directiva mantiene un equilibrio entre los sectores fundadores del PRM, históricamente vinculados a los liderazgos de Abinader y del expresidente Hipólito Mejía, buscando evitar fracturas y conservar la cohesión que ha caracterizado al partido durante su gestión en el poder.
En la Comisión Nacional de Elecciones Internas, Deligne Ascención fue ratificado como presidente; la comisión también integra a Dionisio de los Santos como vicepresidente ejecutivo, junto a Salvador Ramos, Rafael Santos Badía, Edgar Batista, Darío Castillo Lugo, Íñigo Larrazábal, Jaime Marte Martínez, Sara Paulino, Excarlet Benzán, Carlos Valdez, Gary Sánchez y Eddy Arán.
Al iniciar la actividad, el presidente saliente del PRM, José Ignacio Paliza, subrayó que la unidad ha sido uno de los pilares que permitió al partido mantenerse cohesionado durante su periodo de gobierno.
Paliza ha reiterado en diversas oportunidades la necesidad de preservar esa cohesión interna frente a los retos políticos que el partido enfrentará.
Gloria Reyes, por su parte, declaró que la convención representa un ejercicio soberano de la organización y aseguró que, sin importar los resultados de la jornada, seguirá trabajando por la institucionalidad y el fortalecimiento del PRM.
“Para que el PRM continúe llevando la visión del presidente Luis Abinader”, manifestó Reyes, al referirse al rol que, a su juicio, la institución debe desempeñar en los próximos años.
Con la designación de sus nuevos dirigentes, el PRM abre una nueva fase interna donde la unidad, la organización territorial y la preparación electoral serán esenciales para conservar su fortaleza política de cara a 2028.


