Al menos 51 personas perdieron la vida a raíz del potente sismo de magnitud 7,4 que sacudió este lunes distintas regiones de Colombia, provocando daños materiales, escenas de pánico y una serie de operativos de búsqueda y rescate en varios puntos del país.
La mayor concentración de fallecidos se registra en el departamento del
, ubicado en el suroeste colombiano, donde las autoridades anunciaron de forma preliminar
, aunque esa cifra podría incrementarse conforme avancen las labores de evaluación de daños y de localización de personas atrapadas o desaparecidas.
La gobernadora del Valle del Cauca,
, confirmó el número de víctimas en declaraciones a la prensa y advirtió que el balance del departamento aún no incluye posibles fallecidos en
, capital regional y una de las ciudades más afectadas por el movimiento telúrico.
“En el departamento del Valle del Cauca tenemos más o menos 27 personas fallecidas”, manifestó la funcionaria, señalando que los equipos de socorro siguen operando en las áreas donde se han registrado los mayores estragos.
El temblor, catalogado con una magnitud de 7,4, generó intensas sacudidas que se percibieron en amplias zonas del territorio colombiano. El movimiento provocó temor entre la población, sobre todo en los asentamientos cercanos al epicentro, donde muchos abandonaron sus hogares y edificios por miedo a nuevos temblores.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia, bomberos, policías, personal médico y organismos de ayuda para atender a los damnificados, inspeccionar la condición de las construcciones y determinar la verdadera magnitud de los daños.
Uno de los retos principales en las horas posteriores al sismo consiste en averiguar si existen más personas atrapadas entre los escombros, mientras se llevan a cabo inspecciones en viviendas, comercios, carreteras y demás infraestructuras que pudieron resultar afectadas.
La situación también ha generado inquietud en Cali y otras ciudades del suroeste del país, donde el temblor se sintió con gran intensidad. Las autoridades locales han pedido a la ciudadanía que mantenga la calma y siga exclusivamente la información oficial, ante la posibilidad de réplicas.
Este terremoto vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de los organismos de emergencia colombianos y obliga a las autoridades nacionales y regionales a coordinar esfuerzos para asistir a las comunidades más golpeadas.
Mientras continúan las labores de rescate y evaluación, las autoridades mantienen como prioridad la localización de posibles sobrevivientes, la atención de los heridos y la reconexión de las zonas que han quedado incomunicadas.
El balance sigue siendo preliminar y podría modificarse en las próximas horas, dado que los equipos de emergencia siguen ingresando a sectores donde aún no se ha completado la evaluación de los daños.
Los funcionarios colombianos han llamado a la población a permanecer atenta a las indicaciones de los organismos de socorro y a evitar acercarse a estructuras dañadas, por el riesgo de nuevos desprendimientos o colapsos.
El sismo se ha convertido en una de las emergencias sísmicas más graves registradas recientemente en Colombia, con un saldo humano que sigue en aumento mientras los equipos de rescate trabajan contra el reloj para determinar el alcance de la tragedia.


