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El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 participó activamente en el Simulacro Nacional por Terremoto, suministrando al Centro de Operaciones de Emergencias (COE) una serie de innovaciones tecnológicas destinadas a reforzar la alerta a la población, facilitar la valoración inicial de los daños y apoyar la toma de decisiones en situaciones críticas.
Durante el ejercicio se puso a prueba el sistema Cell Broadcast, una herramienta que permite el envío simultáneo de mensajes de emergencia a los teléfonos móviles ubicados dentro de un perímetro geográfico determinado. La prueba demostró que el aviso llegó a más del 50 % de los dominicanos, subrayando el gran alcance que esta modalidad tiene para difundir alertas a gran escala.
Esta capacidad de difusión masiva refuerza los mecanismos con los que las autoridades pueden transmitir rápidamente instrucciones, advertencias y recomendaciones ante sismos, huracanes, inundaciones y otras contingencias, marcando un avance relevante hacia un modelo de respuesta basado en la tecnología para informar oportunamente a la ciudadanía.
El simulacro también sirvió para validar el Sistema VAPRE‑M2 (Vehículo Aéreo de Primera Respuesta a Emergencias), una plataforma de drones de despliegue autónomo que se lanza desde estaciones estratégicas y brinda información visual y térmica del incidente. La infraestructura instalada permite que esta capacidad cubra más del 85 % del territorio del Distrito Nacional, convirtiéndose en una herramienta complementaria para las operaciones de respuesta.
Una vez activado, el VAPRE‑M2 se dirige al foco del suceso y envía imágenes y videos en tiempo real al Centro Integral de Despacho del Sistema 9‑1‑1, lo que posibilita observar lo que ocurre mientras las unidades de socorro están en ruta. Estos datos facilitan la determinación de la magnitud del evento, la identificación de zonas afectadas y posibles riesgos, y otorgan a los equipos de intervención una mayor conciencia situacional antes de su arribo. La participación del 9‑1‑1 en el simulacro permitió no solo comprobar el funcionamiento de estas nuevas herramientas, sino también evaluar su integración dentro de los esquemas de coordinación nacional para emergencias de gran envergadura.


