Polonia, miembro de la OTAN y uno de los principales aliados de Kyiv, informó el domingo que un ataque ruso alcanzó una locomotora dentro de territorio ucraniano, a unos dos kilómetros de la frontera polaca.
“Si lo entiendo correctamente, estamos hablando de territorio ucraniano”, respondió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al ser consultado sobre el incidente.
“Nuestros militares están cumpliendo sus misiones en todo el territorio de Ucrania (…) y seguirán haciéndolo”, agregó.
Occidente acusa a Moscú de intentar intimidar
El ataque provocó reacciones entre dirigentes europeos y de la OTAN, que interpretaron la ofensiva como un intento de presionar a los países que mantienen su respaldo a Ucrania.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, consideró que la acción buscaba “intimidar a los países occidentales para que dejen de apoyar a Ucrania”.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sostuvo que el ataque demuestra el nivel de presión que enfrenta el presidente ruso, Vladimir Putin.
Putin “piensa que puede impedirnos apoyar a Ucrania y que puede socavar nuestra unidad. Se equivoca”, afirmó Rutte.
Desde Reino Unido, un portavoz de la oficina del primer ministro calificó el bombardeo como un intento de Moscú de debilitar el respaldo occidental a Kyiv y aseguró que Londres mantendrá su apoyo.
Polonia habla de una escalada
Aunque Rusia ha atacado anteriormente regiones del oeste de Ucrania, los bombardeos a tan poca distancia de las fronteras con países de la OTAN son menos frecuentes.
El oeste ucraniano se encuentra a cientos de kilómetros de las principales líneas de combate y de las regiones orientales y meridionales que Moscú reivindica como propias.
El Gobierno de Polonia calificó el ataque de “escalada” y convocó el domingo una reunión extraordinaria para analizar la situación.
Tanto las autoridades ucranianas como las polacas informaron que no hubo víctimas.
Ucrania aseguró además que uno de los ataques estuvo cerca de alcanzar un tren diplomático en el que viajaban altos funcionarios occidentales.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que Varsovia había recibido previamente información sobre posibles planes rusos para atacar pasos fronterizos ucranianos.
“Sabíamos que en el plan ruso existía la intención de desorganizar, paralizar e incluso destruir pasos fronterizos ucranianos, lo que también afecta a nuestro país”, declaró Tusk.


