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En una asamblea masiva de dirigentes del PLD celebrada este domingo en Santo Domingo, el aspirante a la presidencia reiteró que, pese al proceso judicial que lo persigue, seguirá persiguiendo el cargo más alto del país. «Me pueden meter preso, nadie va a evitar que yo sea presidente de la República Dominicana. Nadie lo va a evitar», afirmó ante más de mil presentes.
El discurso se insertó en una reunión estratégica donde Castillo presentó la hoja de ruta de la consulta interna del PLD, prevista para el 18 de octubre de 2026, y expuso los pilares de su programa de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
El encuentro contó con la participación de una amplia representación del partido: miembros del Comité Político, del Comité Central, senadores, exsenadores, diputados, alcaldes, directores municipales, regidores, presidentes de comités intermedios y dirigentes de los niveles nacional, municipal y territorial.
Antes de que el candidato tomara la palabra, varios líderes del PLD se pronunciaron. Entre ellos estaban Francis Jorge, titular de la Secretaría de Asuntos Municipales; el alcalde de Villa Altagracia, Luis Pavolo; el miembro del Comité Político Elías Cornelio; el economista Richard Medina; y el diputado Gustavo Sánchez, quien dirige la campaña en el exterior y ocupa la vicepresidencia de Asuntos Internacionales.
Durante su intervención, Castillo mostró una estructura política que aglutina a dirigentes de distintas instancias, todos alineados con su objetivo presidencial.
El aspirante enfatizó que la política debe traducirse en mejoras tangibles para la población, subrayando que, de volver el PLD al poder, se implementarán medidas para impulsar la producción alimentaria, generar empleos dignos, elevar la calidad de la educación y la salud, solucionar los frecuentes cortes de energía, garantizar el acceso al agua y apoyar a los sectores productivos. «La política tiene sentido cuando es capaz de mejorar la vida de la gente», declaró.
En materia de seguridad, describió este derecho como fundamental y propuso reforzar la Policía Nacional mediante mejor capacitación, equipamiento, salarios justos, investigación, inteligencia, tecnología y controles rigurosos que respeten los derechos humanos, además de una mayor coordinación entre las instituciones que combaten el narcotráfico y el crimen organizado.
Castillo también atacó la corrupción, calificándola de problema moral, económico y social, y señaló que los recursos sustraídos no llegan a la educación, la salud, el agua ni la vivienda. «Cada peso que se pierde por corrupción es un peso que deja de invertirse en educación, hospital, agua o viviendas necesitadas», afirmó, y demandó un Estado transparente, profesional y responsable, con mecanismos de fiscalización de las compras públicas y una aplicación de la ley sin sesgos políticos.
En el plano educativo, sostuvo que la escuela debe ser la principal herramienta de movilidad social, ampliando oportunidades para los sectores de menores ingresos y garantizando que nadie sea condenado por su origen o apellido. Asimismo, defendió la defensa de la identidad nacional, la protección de las fronteras dominicanas y la conservación de fuentes de agua, ríos, costas, bosques y montañas, insistiendo en que desarrollo económico y preservación ambiental deben avanzar de la mano. Al dirigirse a los dirigentes que respaldan su proyecto, los incitó a enfocarse en sus territorios y a trabajar para cumplir los objetivos de la consulta interna del 18 de octubre, asegurando: «Trabajaré junto a todos ustedes para ganar las presidenciales y desde el poder devolverle la dignidad al pueblo». Concluyó reiterando su objetivo de que cada hogar tenga comida en la mesa, calles seguras y cuentas públicas transparentes, y señaló que la sentencia contra él ha sido apelada, por lo que continuará ejerciendo su actividad política.


