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La Organización Mundial de la Salud dio a conocer este viernes la selección de seis cepas virales de referencia que servirán para las vacunas contra la influenza en la temporada 2027 del hemisferio sur, basándose en la tecnología empleada para su fabricación.
Tras evaluar la información provista por el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (GISRS), la entidad presentó distintas combinaciones de virus de acuerdo con el método productivo de cada vacuna.
Para las vacunas tradicionales fabricadas en huevo, la OMS indicó que deben contener una cepa análoga a A/Missouri/11/2025 (H1N1)pdm09, otra semejante a A/Darwin/1454/2025 (H3N2) y una del linaje B/Victoria comparable a B/Tokyo/EIS13-175/2025.
En el caso de las formulaciones obtenidas mediante cultivos celulares, proteínas recombinantes o plataformas de ácidos nucleicos, la recomendación incluye una cepa parecida a A/Missouri/11/2025 (H1N1)pdm09, una similar a A/Darwin/1415/2025 (H3N2) y una del linaje B/Victoria equivalente a B/Pennsylvania/14/2025.
Entre febrero y agosto del presente año, los virus de influenza A(H1N1)pdm09, A(H3N2) y los de tipo B fueron detectados en todas las regiones del planeta, aunque con diferentes proporciones y provocando enfermedad en cada zona.
Los subtipos A fueron predominantes en la mayor parte de los continentes, mientras que los virus tipo B mostraron mayor circulación en el norte y oeste de África, en América del Norte y en el este de Asia.
La OMS subrayó que la gripe estacional genera miles de hospitalizaciones anuales y que, dada la constante mutación de los virus, resulta indispensable actualizar la composición de las vacunas para que coincidan con las cepas que están circulando.
Estas recomendaciones funcionan como guía para las autoridades regulatorias y las compañías farmacéuticas a nivel global, que las utilizan para diseñar, producir y autorizar las vacunas destinadas a la próxima temporada.
La entidad también enfatizó la necesidad de una vigilancia continua y de la cooperación internacional, pues el intercambio de datos, aislamientos virales y experiencia técnica permite formular orientaciones oportunas y fortalecer la capacidad mundial de detección y respuesta ante nuevas amenazas gripales.
En la revisión se tuvo en cuenta también la circulación de influenza en animales, especialmente aquellas cepas que ya han infectado a humanos y que siguen bajo observación por su potencial pandémico.


