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Durante el fin de semana, Haití mostró dos facetas contrastantes: por un lado, el Ejecutivo urgía a la comunidad internacional a apresurar el envío de los 5,500 policías y militares autorizados para combatir a las pandillas; por otro, la selección nacional de fútbol sumaba su segunda victoria consecutiva en la Liga de Naciones de la Concacaf, afianzándose como una potencia regional.
El mandatario Alix Didier Fils‑Aimé regresó a Puerto Príncipe el sábado 26 de septiembre después de haber participado en la 81ª Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York.
Durante una rueda de prensa en el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, el primer ministro explicó que aprovechó su visita a la ONU para solicitar la renovación del mandato de la Fuerza de Represión de las Bandas (FRG) y demandó que se concluya cuanto antes el despliegue de los efectivos previstos para esa misión.
Esa petición se refiere a una unidad que, aunque fue aprobada hace casi un año, aún no ha alcanzado la dotación de personal contemplada en el plan original.
La resolución 2793, adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 30 de septiembre de 2025, estableció un tope de 5,550 integrantes: 5,500 militares y policías y 50 civiles, con el objetivo de apoyar a la Policía Nacional de Haití en operaciones contra grupos armados y contribuir a restablecer la seguridad.
El proceso de puesta en marcha sigue retrasado; a inicios de septiembre, el portavoz de la FRG, Igor Rugwiza, reconoció que la misión todavía estaba incorporando contingentes, en parte por dificultades logísticas. Informes publicados este mes indicaban que alrededor de 1,200 efectivos estaban ya desplegados, cifra muy inferior al máximo autorizado.
El deporte sirvió como un soplo de esperanza en medio de la crisis.
El domingo 27 de septiembre, la escuadra haitiana venció 2‑0 a Costa Rica en el estadio Sabina Park, en Kingston, Jamaica, consiguiendo su segundo triunfo consecutivo en el Grupo A de la Liga A. Jean‑Ricner Bellegarde abrió el marcador a los nueve minutos, y el segundo gol llegó en el minuto 39 tras un autogol del defensa costarricense Francisco Calvo; el marcador se mantuvo hasta el final del partido.
Esa victoria se dio apenas dos días después de que Haití superara 3‑2 a Trinidad y Tobago en el mismo recinto. En ese encuentro, los haitianos estaban abajo 2‑1 hasta los minutos finales, cuando Garven Metusala empató en el tiempo de descuento (90+1), Wilson Isidor anotó el gol de la victoria en el minuto 90+8 y Fabrice Picault había adelantado a su equipo en el minuto 23.


