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Un estudio de alcance mundial llevado a cabo por Boston Consulting Group (BCG) encuestó a 10,608 individuos provenientes de 12 países, y determinó que las mujeres que atraviesan la perimenopausia y la menopausia son quienes destinan la mayor parte de su presupuesto a productos y servicios orientados a la longevidad.
El informe titulado “The $350 Billion Longevity Mismatch in Women’s Health – St. Moritz Longevity Forum” señala una oportunidad de mercado cercana a los US$350 mil millones en el ámbito de la salud femenina. Si bien el gasto medio resulta elevado, la satisfacción de estas consumidoras apenas supera el 50 %. Además, una de cada tres mujeres manifestó estar dispuesta a incrementar su inversión si encontrara soluciones que cubran mejor sus requerimientos y demuestren resultados más eficaces.
En cuanto a conductas, este segmento adopta intervenciones de longevidad —como suplementos, servicios especializados y tratamientos— entre 15 y 22 puntos porcentuales más que el resto de las mujeres y que los hombres. A pesar de haber probado una mayor variedad de opciones, la percepción de utilidad de los productos disponibles no supera la de los demás grupos, manteniéndose en un nivel de satisfacción comparable.
El interés por preservar la salud a largo plazo se manifiesta antes de la menopausia, impulsado por los cambios hormonales y los desafíos vinculados a la fertilidad. Este impulso es casi el doble de lo que se observa durante la propia menopausia, mientras que en los hombres un fenómeno similar ocurre aproximadamente una década después. Según la directora gerente y socia del estudio, el mercado suele enfocarse en la salud prolongada de la mujer cuando llega a la menopausia, aunque la verdadera oportunidad se presenta diez años antes.
La investigación también pone de relieve brechas en el acceso y la experiencia de atención médica. Solo una minoría de mujeres acude a profesionales por afecciones hormonales como síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o menopausia, en contraste con la mayor proporción que busca ayuda por enfermedades cardiovasculares. Quienes consultan por problemas hormonales reportan sentirse más escuchados que quienes lo hacen por síntomas cardíacos. Los autores del informe subrayan la necesidad de ampliar la investigación, mejorar la capacitación de los profesionales y aumentar la participación femenina en la definición de soluciones de longevidad. Asimismo, destacan que la representación femenina en ensayos clínicos es mínima, lo que limita el desarrollo de tratamientos adecuados. Reducir estas desigualdades podría traducirse en mejores resultados de salud y abrir nuevas oportunidades de innovación para empresas, sistemas sanitarios, la industria farmacéutica, el sector tecnológico, aseguradoras, empleadores e inversionistas. Los países analizados fueron Alemania, Arabia Saudita, China, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Francia, India, Japón, Qatar, Reino Unido, Suiza y Brasil.


