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El accidente cerebrovascular (ACV) continúa generando altas tasas de mortalidad y discapacidad, provocando importantes costos socioeconómicos tanto para las familias como para el sistema de salud del país.
Durante el Encuentro de Ciencias Neurológicas, organizado por la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, su presidente recordó que aproximadamente una de cada cuatro personas vivirá un ACV; en la República Dominicana se estiman cerca de 22 000 episodios al año, una señal clara del desafío que representa para la salud pública.
De León Berras sostuvo que, pese a la elevada letalidad y morbilidad del ACV, los recientes progresos tecnológicos y las nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas pueden cambiar de forma sustancial el desenlace siempre que el paciente reciba atención a tiempo.
El especialista puntualizó que la barrera más importante sigue siendo la escasa educación de la población para reconocer los signos de alarma y buscar ayuda médica sin dilación; recordó que existen ventanas terapéuticas críticas, como las primeras horas para administrar trombolíticos y hasta 24 horas para intervenciones especializadas en casos seleccionados.
En esa dirección, destacó los proyectos en marcha para fortalecer las redes de atención y la comunicación entre hospitales a nivel nacional, con el fin de brindar una respuesta más ágil y coordinada ante emergencias neurológicas.
Estas iniciativas pretenden aumentar las probabilidades de recuperación y reducir al máximo las secuelas permanentes que deja la enfermedad.
El congreso contó con la presencia de especialistas de Estados Unidos, Europa, Centroamérica y Sudamérica, quienes compartieron los hallazgos más recientes en neurología y neurocirugía.
Los temas centrales incluyeron el manejo integral del ACV, hemorragias cerebrales, infartos cerebrales, la incorporación de tecnología innovadora al diagnóstico y tratamiento, y nuevas perspectivas para la atención de pacientes neurocríticos.
De León Berras señaló que el intercambio de conocimientos científicos impacta de forma directa en la calidad de la atención que reciben los pacientes dominicanos.
“Todo lo aprendido aquí será trasladado a hospitales, clínicas y centros especializados, reforzando las capacidades de nuestros profesionales y contribuyendo a una mejor atención de las enfermedades neurológicas en el país”, afirmó.
Los expertos coincidieron en que la prevención, el diagnóstico precoz y el acceso rápido a terapias especializadas son pilares esenciales para disminuir la carga humana, social y económica que generan los ACV, los cuales afectan no solo a los pacientes, sino también a sus familias y redes de apoyo.
“Cada minuto cuenta cuando ocurre un accidente cerebrovascular. La educación, la rapidez en la atención y la actualización continua de nuestros profesionales son esenciales para salvar vidas y reducir discapacidades”, concluyó el presidente de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía.


