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Hoy Profamilia expresó su respaldo total al proyecto de Ley de Respuesta Integral a las Violencias contra las Mujeres, conocida como Ley Mirabal, señalando que su promulgación permitiría al país pasar de intervenciones aisladas a un marco legal completo con recursos definidos para prevenir, atender y erradicar la violencia contra mujeres y niñas.
Magaly Caram, directora ejecutiva de Profamilia, reforzó la posición de diversas organizaciones al indicar que la violencia contra las mujeres no se solucionará solo persiguiendo y sancionando a los agresores; “también es indispensable una respuesta integral del Estado y la sociedad que pueda prevenirla, detectarla a tiempo y rendir cuentas de los resultados”, declaró.
Caram destacó que ese aspecto constituye uno de los puntos fuertes del proyecto de Ley Mirabal, pues ofrece los instrumentos jurídicos e institucionales necesarios para exigir políticas públicas sostenidas; su efectividad dependerá de una aprobación expedita, una regulación estricta y la asignación de recursos adecuados.
La ejecutiva recordó que, a lo largo de la historia, la mayoría de los esfuerzos contra la violencia de género se han desarrollado a través de acciones aisladas de ONG, organismos internacionales o programas gubernamentales puntuales, los cuales evidencian una cobertura territorial irregular, escasa continuidad y una dependencia de financiamientos o voluntades políticas concretas.
Por esa razón, aplaudió que el proyecto asigna obligaciones a varias instituciones estatales, más allá del sistema judicial, exigiendo que integren la prevención de la violencia de género como política estatal; asimismo, subrayó como positivo el papel del sector salud en la detección precoz y la atención de casos, aun cuando no exista denuncia penal, y su coordinación con los organismos de protección.
“Nuestra experiencia muestra que los centros de salud deben desempeñar un papel esencial en la identificación oportuna de situaciones de violencia que muchas mujeres aún no han denunciado; para ello es imprescindible disponer de personal capacitado, protocolos adecuados, confidencialidad y mecanismos seguros de referencia y acompañamiento”, señaló Caram.
Caram finalizó indicando que la violencia de género se sustenta en patrones estructurales que no pueden eliminarse únicamente mediante normas penales, pues “no son hechos aislados ni sucesos sin causa, son estructuras que perpetúan la desigualdad; por eso es crucial intervenir con políticas estatales que actúen directamente sobre las condiciones sociales que favorecen esa violencia, objetivo que persigue la Ley Mirabal”.
Profamilia es una organización privada sin ánimo de lucro, fundada en 1966, dedicada a la salud sexual y reproductiva, a la prevención y atención de la violencia de género y a la defensa de los derechos humanos.


