Santo Domingo.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, reafirmó la firme determinación de su Gobierno para restablecer plenamente la seguridad en todo el territorio nacional a través de una estrategia conjunta de las fuerzas del orden que busca erradicar el dominio absoluto que mantienen los grupos armados en diversas zonas del país caribeño.
Durante una conferencia de prensa especial enfocada íntegramente en esta crisis de violencia, el líder gubernamental detalló los esfuerzos de su administración, asegurando que el objetivo fundamental de esta iniciativa es claro al «poner fin al dominio de las pandillas y restaurar la autoridad del Estado» mediante acciones operativas contundentes.

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Para lograr esta anhelada pacificación, el funcionario destacó que la Policía Nacional junto a las Fuerzas Armadas y las fuerzas de reacción «unifican sus fuerzas alrededor de una estrategia común» contando con el valioso apoyo logístico de varios países aliados y muy en particular el de El Salvador y su presidente Nayib Bukele.

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Al referirse al futuro inmediato de los criminales, el primer ministro fue sumamente enfático en su cuenta oficial de redes sociales al sentenciar que a partir de estas nuevas medidas de seguridad «¡las pandillas no podrán dormir tranquilos!», dejando claro que las autoridades no darán ninguna tregua a las estructuras delictivas que aterrorizan a la población.

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Fils-Aimé amplió el alcance de esta ofensiva hacia los sectores encubiertos que facilitan o financian el crimen organizado, garantizando que aquellos cómplices catalogados como «pandillas con corbata» o «pandillas con zapatos» no escaparán de la justicia porque indiscutiblemente «todo caerá bajo sanciones» rigurosas y apegadas a la ley.


