Santo Domingo, R.D.– El costo de la vida en la República Dominicana concluye el año 2025 con cifras alarmantes que afectan directamente el bienestar de la clase trabajadora. La canasta básica familiar se sitúa en torno a los RD$48,138.4, una cifra que resulta inalcanzable para una gran parte de la población, especialmente para el 40 % de los hogares con menores ingresos, donde el impacto del alza de los precios ha sido aún más severo.
De acuerdo con los datos disponibles, el grupo de alimentos fue el que experimentó el mayor incremento durante el año, con una subida acumulada de 8.13 %. Productos esenciales en la dieta dominicana registraron aumentos significativos, como la yuca, que subió un 55 %, y los plátanos y el bacalao, con incrementos superiores al 40 %. Esta situación ha obligado a miles de familias a reducir porciones y, en muchos casos, a eliminar proteínas como el pollo y la carne de su alimentación diaria.
La presión económica no se limita únicamente a los alimentos. Los servicios básicos y de consumo cotidiano también han experimentado aumentos considerables, impactando aún más el presupuesto familiar. Gastos como el corte de cabello, los servicios de salón, el café, los alimentos preparados fuera del hogar y el denominado “plato del día” han subido de precio. A esto se suma el incremento en los costos de la educación privada, desde el nivel inicial hasta la universidad, lo que representa una carga adicional para los padres que intentan garantizar un mejor futuro a sus hijos.
Aunque las cifras oficiales señalan que la inflación se mantiene bajo control, la percepción ciudadana es distinta. La experiencia diaria en supermercados y comercios refleja una realidad en la que los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas. El año 2025 cierra con una brecha económica más profunda, en la que el salario mínimo resulta insuficiente frente a una canasta básica en constante aumento, dejando a la clase baja y media en una lucha permanente por sobrevivir.


