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Desde Nueva York, el canciller de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, manifestó su apoyo ante el Consejo de Seguridad de la ONU a la prórroga del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y de la Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití, instando a que se acelere la puesta en marcha completa de los instrumentos diseñados para devolver la seguridad al país vecino.
En el debate del Consejo sobre Haití, el diplomático subrayó los progresos alcanzados desde la aprobación de la resolución 2793, entre los que destacan la creación de la GSF y de la Oficina de Apoyo, el establecimiento de una estructura de mando operativa y el inicio de actividades sobre el terreno.
Álvarez elogió el papel de liderazgo de Estados Unidos, así como la contribución de Canadá y de otras naciones que han brindado recursos, apoyo logístico y personal para integrar la fuerza.
El ministro indicó que la siguiente fase exige apresurar el envío de los contingentes ya comprometidos, de modo que la GSF alcance progresivamente la capacidad prevista. Señaló que uno de los principales obstáculos es la disponibilidad de transporte aéreo estratégico y urgió a los países que poseen esa capacidad a ponerla al servicio de la misión.
«No debe un problema meramente logístico interponerse entre la comunidad internacional y la protección de un pueblo», declaró.
Además, resaltó que la recuperación de la seguridad es condición indispensable para avanzar hacia la normalización institucional y democrática en Haití.
«No serán las elecciones las que generen seguridad; será la seguridad la que haga posible la celebración de elecciones», afirmó Álvarez, reiterando el deseo de que Haití pueda organizar comicios libres, inclusivos y creíbles.
Otro punto esencial de su intervención consistió en instar a la aplicación total del régimen sancionador establecido por la resolución 2653, no solo contra los líderes de las pandillas, sino también contra sus financiadores, quienes facilitan el tráfico ilícito de armas, blanquean recursos de actividades criminales o les otorgan apoyo material o político.
Álvarez sostuvo que desarticular las redes que sustentan a los grupos criminales resulta vital para consolidar los avances en materia de seguridad, y subrayó la necesidad de seguir fortaleciendo la Policía Nacional Haitiana, el sistema judicial y demás capacidades institucionales del Estado.
«Una fuerza internacional puede ayudar a reconquistar el territorio; sólo unas instituciones haitianas robustas podrán conservarlo de forma permanente», señaló.
Al reiterar el apoyo dominicano a la renovación de la GSF y de la Oficina de Apoyo, el canciller recalcó las prioridades para la siguiente etapa: completar gradualmente el despliegue de la fuerza, reforzar el embargo de armas, aplicar plenamente el régimen de sanciones y continuar el fortalecimiento de las instituciones haitianas.
«En los últimos cuatro años, este Consejo ha tomado decisiones relevantes sobre Haití. No se requiere una nueva estrategia, sino ejecutar a cabalidad la que ya hemos construido», afirmó.
Durante la sesión, el ministro Roberto Álvarez estuvo acompañado por el embajador Wellington Bencosme, quien representa permanentemente a República Dominicana ante la Organización de las Naciones Unidas.


