Una queja publicada en redes sociales sacó a la luz la situación que, según varios peloteros dominicanos, vivió la selección que compitió en los Juegos Bolivarianos Valledupar 2022, donde se alzó con la medalla de oro.
Tal como relatan los mensajes, el equipo estaba formado mayormente por jugadores de la Liga de Verano del Norte y algunos atletas con paso por la liga de desarrollo. Los deportistas sostienen que aceptaron participar en la cita internacional aun cuando la Federación Dominicana de Béisbol (FedoMrd) les habría comunicado la ausencia de presupuesto suficiente.
El reclamo indica que, ante la carencia de fondos, fueron los propios jugadores quienes tuvieron que costear sus pasajes y organizar su desplazamiento a Colombia para representar a la República Dominicana.
Entre los puntos críticos, se menciona que la delegación no recibió ninguna asignación económica para viáticos durante su permanencia en el país vecino. Además, al regresar, los atletas arribaron alrededor de la 1:00 a.m. y se vieron obligados a buscar su propio medio de transporte, pues no había representantes de la federación esperándolos en el aeropuerto.
“Nos mandaron a perder y nosotros ganamos oro”, se lee en una de las publicaciones, aludiendo al triunfo conseguido por el conjunto nacional.
A pesar de los obstáculos y de lo que perciben como una falta de respaldo institucional, los jugadores resaltan que lograron subir al podio más alto y llevar la medalla de oro a casa.
En una segunda publicación, también cuestionaron que algunos de los miembros de esa selección recibieran luego oportunidades en otros circuitos, señalando que el plantel estaba integrado por jóvenes que buscaban una vía para demostrar su talento.
Estas denuncias han generado un debate sobre el nivel de apoyo que reciben los peloteros dominicanos en competencias internacionales y sobre la responsabilidad de las autoridades deportivas de garantizar condiciones mínimas para las delegaciones nacionales.


