El reconocido exjugador brasileño Carlos Domingos Massoni, popularmente llamado “Mosquito”, falleció este jueves a la edad de 87 años, dejando un vacío en el baloncesto nacional.
La Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB) dio a conocer su deceso el 13 de agosto, confirmando la edad del exestrella y señalando que la causa de su muerte no fue divulgada.
Massoni se destacó como una pieza clave de la época dorada del baloncesto de Brasil, formando parte del conjunto que se alzó con el título mundial en Río de Janeiro en 1963, superando a Estados Unidos con un marcador de 85‑81 en la final.
Como armador, también sumó a su palmarés dos medallas de bronce olímpicas, obtenidas en Roma 1960 y Tokio 1964, aportando al reconocimiento internacional del equipo brasileño.
Su trayectoria internacional continuó con un bronce en el Mundial de 1967 y una plata en el de 1970; a nivel continental, ganó el oro en los Juegos Panamericanos de Cali 1971, la plata en São Paulo 1963 y el bronce en Chicago 1959.
Nacido el 4 de enero de 1939 en São Paulo, Massoni inició su formación deportiva en la Associação Atlética São Paulo y luego militó en Palmeiras, antes de pasar varios años por el Sírio, la Portuguesa y São Caetano.
Al retirarse de la cancha, se licenció en Educación Física y se dedicó a la enseñanza y al entrenamiento, transmitiendo su experiencia a nuevas generaciones de jugadores.
La CBB expresó un profundo pesar por su partida, resaltando la disciplina, la entrega defensiva y la capacidad de conducción del juego que lo convirtieron en un referente de su generación.
En 2023, Massoni acompañó a familiares y antiguos compañeros en una ceremonia que celebró los 60 años del campeonato mundial de 1963, evidenciando su vínculo permanente con el deporte.
Con su fallecimiento, se despide una figura emblemática de una era que marcó la historia del baloncesto brasileño, pero su legado seguirá vigente en los anales del deporte nacional.


