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ABC y la empresa Walt Disney presentaron una demanda ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para frenar una revisión anticipada de sus permisos de transmisión, sosteniendo que se trata de un ataque de la administración Trump contra la Primera Enmienda.
En abril, la FCC instruyó a las ocho estaciones de televisión que Disney posee bajo la señal ABC a presentar sus solicitudes de renovación antes del calendario habitual, en medio de una investigación sobre un programa concreto y una pesquisa extensa sobre las políticas de diversidad, equidad e inclusión de Disney.
El pleito, interpuesto en un tribunal federal de Washington, busca bloquear una serie de acciones de la agencia que cuestionan la capacidad de ABC para seguir emitiendo, llegando a amenazar con revocar varios de sus permisos.
ABC administra y difunde su contenido a través de ocho emisoras locales que cubren todo el país, incluyendo mercados de alta audiencia como Nueva York, Los Ángeles y Chicago; todas dependen exclusivamente de licencias otorgadas por la FCC.
Esta medida de la FCC surgió después de que la Casa Blanca y el propio presidente Donald Trump criticaran al conductor nocturno de ABC, Jimmy Kimmel, por un chiste dirigido a la primera dama Melania Trump.
La demanda cita publicaciones de Trump en redes sociales, entre ellas un tuit donde se quejó de que los conductores nocturnos son “casi 100 % negativos hacia el presidente Donald J. Trump” y amenazó con cancelar sus licencias de emisión.
El escrito judicial declara: “Al actuar a través de la Comisión Federal de Comunicaciones, la Administración ha emprendido una campaña de represalias contra ABC por una única razón: desaprueba lo que ABC transmite”. Además, señala que dicha campaña comenzó en los primeros días de la administración y no ha hecho sino intensificarse.
El presidente de la FCC, Brendan Carr, solicitó en primavera pasada una revisión inusual y adelantada de los permisos de ABC, basándose en sus políticas internas de diversidad e inclusión, aunque ninguna de sus licencias de ocho años estaba próxima a vencerse; la solicitud coincidió con el chiste de Kimmel y sus comentarios posteriores al tiroteo del ultraderechista Charlie Kirk.


