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En Quito, el antiguo presidente de Ecuador, Lenín Moreno, quien gobernó entre 2017 y 2021, fue condenado a cinco años de cárcel por cohecho, tras determinarse que aceptó pagos irregulares para asegurar la financiación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor del país, obra ejecutada por la compañía china Sinohydro.
El juzgado de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) lo halló culpable y le impuso la pena máxima, añadiendo la prohibición permanente de ocupar cargos públicos.
Los magistrados indicaron que la empresa china envió sumas millonarias a una estructura empresarial que, a su vez, repartió esos fondos entre varias sociedades y personas, entre ellas integrantes cercanos de la familia del exmandatario. Los actos se remontan a la etapa en que Moreno se desempeñó como vicepresidente durante la administración de Rafael Correa (2007‑2017).
El proceso también involucró a veinte personas más, entre ellas la esposa Rocío González, la hija Irina, los hermanos Edwin y Guillermo, la cuñada Marta González, el amigo Conto Patiño y el exembajador chino Cai Runguo, todos hallados culpables.
González, su hija y los demás parientes recibieron condenas de dos años y medio, mientras que Patiño y el exembajador fueron sentenciados a los mismos cinco años que Moreno.
Los jueces respaldaron la hipótesis de la Fiscalía, que sostuvo que el expresidente y su familia percibieron más de un millón de dólares dentro de un total de 76 millones de dólares en sobornos pagados por Sinohydro para garantizar la construcción de la planta de 1 500 megavatios, con financiamiento del Eximbank.
Según la sentencia, Moreno utilizó su cargo de vicepresidente para intervenir en un “ámbito fuera de su competencia”, buscando beneficiar a Sinohydro y obtener ventajas a través de intermediarios.
Aun así, el exmandatario manifestó este viernes que nunca recibió “ni un solo centavo de Sinohydro” y alegó que el caso fue inventado por Correa como represalia.
La central hidroeléctrica comenzó a operar a finales de 2016, pero su entrega formal se realizó en abril del presente año bajo la gestión del presidente Daniel Noboa, a pesar de que presentaba miles de fisuras.
Moreno sostiene que, al asumir la presidencia, su primera acción fue “investigar” las obras del correísmo que consideraba mal ejecutadas, incluida la central, donde se identificaron 17 000 fisuras.
Además de la pena privativa de libertad, el exmandatario deberá devolver el triple del dinero que supuestamente recibió, al igual que su esposa, su hija y los demás familiares; los otros condenados deberán pagar el doble de lo percibido como soborno.
Esta decisión de primera instancia puede ser apelada tanto por Moreno como por los demás procesados.


