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El pianista, arreglista y compositor dominicano Ramón Orlando, que celebra medio siglo de trayectoria musical, habló sin reservas en una entrevista radial, explicando por qué eligió el Estadio Olímpico Félix Sánchez como el escenario idóneo para su concierto de aniversario.
Frente a quien asegura que montar el espectáculo en un estadio tan amplio resulta exagerado y sugiere un aforo menor, Orlando sostuvo que la magnitud del cartel y la expectativa del público hacen imposible que otro recinto cubra la demanda. «Aquí no hay ningún lugar que quepa a toda la gente que yo tengo ahí, que pagó su cuarto. Eso va a ser una locura», afirmó con convicción.
Para añadir un elemento de mayor atractivo, el artista anunció que la empresa Auto Mayeya donará un automóvil, el cual será sorteado mediante una tómbola entre los asistentes que ocupen sus asientos el día del concierto.
Una de las decisiones más comentadas es la incorporación de artistas urbanos y de merengue de calle como Sujeto Oro, Chimbala, Omega y Lápiz Conciente. Orlando recordó el consejo de su padre, el legendario Cuco Valoy, quien le dijo: «La música que hacemos, el sujeto y cada uno son diferentes. Mucha gente entiende que la música mía es más encumbrada, pero mi papá me enseñó y me dijo: usted quiere ser famoso, toca para el pueblo y olvídese de los demás».
El espectáculo reunirá a setenta y dos intérpretes en el escenario, abarcando balada, salsa, música típica dominicana y merengue tradicional, con la participación simultánea de las principales orquestas del país. Entre los invitados confirmados se destaca la actuación de Juan Luis Guerra.
Orlando manifestó su preocupación por la desconexión de los jóvenes con el merengue tradicional, señalando que la radio nacional dejó de difundir este género a principios del siglo XXI, lo que ha llevado a que la generación de veinte años lo perciba como inexistente.
El músico criticó duramente a empresarios de la comunicación y a merengueros de gran éxito comercial por no utilizar sus propias emisoras para promover el ritmo que los hizo famosos, citando a Juan Luis Guerra, Wilfrido Vargas y Jossie Esteban, cuyas estaciones prefieren géneros urbanos o extranjeros. Comparó esta situación con la de Colombia, México, Cuba y Puerto Rico, donde existen normativas y un firme compromiso cultural que garantizan la difusión de la música tradicional.
Aunque el merengue está reconocido por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, Orlando lamentó la falta de interés de autoridades y sociedad en proteger esa distinción, indicando que, a diferencia de la música típica, el merengue de orquesta carece de nuevos talentos de gran impacto debido a la escasa inversión comercial.
En el plano político, el artista se refirió al empresario y productor Santiago, quien ha apoyado la promoción del concierto. Ante la pregunta sobre posibles aspiraciones presidenciales de Santiago, Orlando respondió sin rodeos: «Santiago, deja eso, no te metas en eso. Santiago, que le va tan bien con su cosa. Tú sabes que eso es una situación».
El pianista, cristiano desde hace treinta y ocho años, defendió el trabajo de los pastores dominicanos frente a críticas que los acusan de ostentación, invitando a los detractores a visitar barrios como Los Alcarrizos, Gualey y Guachupita para constatar el esfuerzo de los líderes comunitarios contra la drogadicción, el divorcio, la depresión y la delincuencia juvenil. Además, elogió al cantante Marcos Yaroide, asegurando que su autenticidad trasciende cualquier condición económica.
Con la producción programada para iniciar a las cuatro de la tarde, Ramón Orlando se prepara para dejar una huella imborrable en la historia del espectáculo dominicano, demostrando que su repertorio sigue resonando en el corazón de dominicanos de todas las edades.


