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Santo Domingo – El exvicepresidente de la República y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo (FP), Rafael Alburquerque, denunció que la creciente dependencia del crédito para comprar alimentos y atender otras necesidades básicas revela la dificultad que enfrentan muchas familias dominicanas para equilibrar sus ingresos mensuales.
“Endeudarse para comer no puede presentarse como una conquista”, sostuvo Alburquerque mientras analizaba la situación económica de los hogares y cuestionó la valoración aislada de los supuestos avances en la reducción del hambre, sin tomar en cuenta los niveles de ingreso, el costo de vida y el endeudamiento familiar.
El planteamiento del exvicepresidente quedó recogido en su columna de opinión titulada “Hambre cero: pan para hoy, deuda para mañana”, donde explica que, a pesar de algunos indicadores sociales favorables, persiste una realidad marcada por salarios insuficientes y una dependencia cada vez mayor del crédito para completar el gasto mensual.
Alburquerque resaltó que el 51.4 % de la población ocupada está en la informalidad y que el 62.4 % de los trabajadores con empleo formal percibe ingresos menores a RD$30,000 al mes, datos que, a su juicio, demuestran cuán complicado resulta para muchos hogares cubrir sus necesidades esenciales solo con el sueldo.
El dirigente puso especial atención al incremento del uso de tarjetas de crédito entre los estratos de menores ingresos, indicando que el 63.1 % de las tarjetas recién emitidas corresponde a personas que ganan menos de aproximadamente RD$32,500 mensuales.
Con base en esas cifras, sostuvo que la tarjeta de crédito ha dejado de ser únicamente un mecanismo para financiar compras extraordinarias y se ha convertido, para muchos hogares, en una prolongación del salario destinada a costear alimentos, medicinas, transporte y otros gastos cotidianos.
En ese sentido, advirtió que disponer de crédito no equivale necesariamente a una mejora del poder adquisitivo, pues las familias que se endeudan para cubrir sus necesidades básicas tendrán que destinar parte de sus futuros ingresos al pago del capital, los intereses y demás costos financieros.
“Deuda no es ingreso. Capacidad de endeudamiento no es bienestar. Y comer con dinero prestado no es prosperidad”, enfatizó el político.
El miembro de la Dirección Política de la FP reconoció que la salida de la República Dominicana del mapa del hambre constituye un logro que merece reconocimiento, pero insistió en la necesidad de indagar qué factores subyacen a ese resultado y cuánto se debe a una auténtica mejora de los ingresos familiares frente a lo que está siendo sostenido mediante el endeudamiento.
Frente a esa realidad, planteó que el verdadero reto radica en generar empleos de calidad, elevar los salarios y crear condiciones económicas que permitan a la población cubrir sus requerimientos esenciales sin depender de forma permanente del crédito.
Al cerrar su análisis, Alburquerque señaló la contradicción que implicaría exhibir avances sociales mientras crece la dependencia financiera de los hogares, advirtiendo que el país podría estar abandonando el mapa del hambre para entrar en el del endeudamiento familiar.


