Tras la presentación este viernes de los resultados de varios peritajes en el juicio de fondo seguido contra los hermanos Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, imputados por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, el abogado de algunas de las víctimas, Yan Carlos Martínez Segura, calificó las conversaciones extraídas de los celulares presentados durante la audiencia como un “monumento a la irresponsabilidad y a la chapucería”.
“Las conversaciones documentadas en esos celulares son un monumento a la irresponsabilidad, a la chapucería que culminó con la vida de 236 personas”, expresó el jurista al finalizar la audiencia.
Martínez Segura explicó que, durante esta fase del proceso, varios peritos expusieron sus conclusiones sobre la estructura del establecimiento. Además, fueron presentados los resultados de los peritajes realizados a cuatro teléfonos celulares, entre cuyos propietarios figuran los hermanos Espaillat y Manuel Jiménez.
El abogado sostuvo que las conversaciones contenidas en esos dispositivos constituirán, a su juicio, “una de las columnas principales del elemento probatorio” para sustentar una eventual condena contra los imputados.
Según Martínez Segura, los mensajes evidenciarían de manera cronológica que los acusados tenían conocimiento de los riesgos que presentaba la estructura del Jet Set.
Afirmó que, incluso el mismo día de la tragedia, existía conocimiento sobre la caída de elementos de concreto desde el techo y que, pese a ello, no se habrían adoptado medidas para evitar el desenlace.
El jurista consideró que esas pruebas permitirán acreditar la responsabilidad penal de ambos imputados. Asimismo, valoró el trabajo realizado por el Ministerio Público en el levantamiento de las evidencias incorporadas al proceso.
“El Ministerio Público, a quienes felicito, ha hecho un trabajo de levantamiento probatorio que excede la necesidad probatoria”, señaló.
Martínez Segura insistió en que, desde su perspectiva, el expediente cuenta con suficientes elementos para sustentar una condena contra los acusados. “Hay pruebas suficientes para sostener una condena”, concluyó.


