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Kim Kardashian ingresó a un centro médico tras presentar una condición que requirió atención hospitalaria, lo que reavivó en su entorno los recuerdos de la muerte de su padre, Robert Kardashian, quien falleció en septiembre de 2003 a los 59 años a causa de un cáncer de esófago.
Más de dos décadas después de esa pérdida, la celebridad confirmó que padece esofagitis, una inflamación del revestimiento del esófago, el mismo órgano donde su progenitor desarrolló el tumor que le quitó la vida. Dicha información aparece en el avance de la producción que se estrenará el 8 de octubre.
En el fragmento, Kim afirma: «Tengo algo llamado esofagitis». A continuación se la muestra recostada en una cama de hospital, vestida con una bata y rodeada por el personal médico. Hasta el momento no se ha revelado la gravedad de su estado ni el tratamiento que sigue, aunque las imágenes transmiten la inquietud que la enfermedad ha generado.
En ese instante, una pregunta fuera de cámara lleva a los Kardashian a revivir uno de los episodios más dolorosos de su historia familiar: «¿No murió tu papá de… no fue eso?». La interrogante provoca una reacción emotiva en Kris Jenner, exesposa de Robert y madre de Kourtney, Kim, Khloé y Rob, quien, con la voz entrecortada, comenta: «No puedo, me dan ganas de llorar».
No obstante, es fundamental distinguir entre ambas dolencias. Mientras Robert Kardashian sucumbió a un cáncer de esófago, su hija ha sido diagnosticada con esofagitis, una inflamación que, de mantenerse crónica, puede derivar en esófago de Barrett, condición asociada a un mayor riesgo de cáncer esofágico. Hasta ahora, no existen indicios de que Kim haya desarrollado esa complicación.
La reacción de la familia cobra sentido al rememorar cómo fue el proceso de enfermedad de Robert. Kim tenía apenas 22 años cuando perdió a su padre, y su hermana Khloé ha señalado que la enfermedad avanzó rápidamente. Según declaraciones de 2025, el patriarca falleció alrededor de «seis o siete semanas después del diagnóstico» y ni siquiera estaba seguro de haber aceptado la naturaleza terminal de su enfermedad.
Además, la ausencia de Robert significó la pérdida de una figura clave en la vida de Kim. Conocido también por su participación en el equipo legal de O.J. Simpson, él despertó en ella, desde muy joven, una curiosidad por el Derecho. Kim ha relatado que, en su adolescencia, se introducía en su despacho para revisar documentos, lo que más tarde la impulsó a seguir una carrera jurídica.


