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El jueves 24 de septiembre, la mujer conocida en los documentos como Jane Doe compareció ante un tribunal federal de Manhattan y entregó una declaración jurada de doce páginas donde afirma que sus imputaciones contra el rapero Shawn ‘Jay‑Z’ Carter son infundadas, retirando por completo la denuncia.
En el texto bajo juramento, la acusadora sostuvo: “Shawn ‘Jay‑Z’ Carter nunca me violó. Nunca me reuní ni hablé con el señor Carter. El señor Carter nunca tuvo ningún comportamiento inapropiado hacia mí”.
Asimismo, añadió que “no hay verdad alguna en ninguna de mis acusaciones contra el señor Carter” y reconoció que sus afirmaciones falsas le provocaron al rapero un dolor y sufrimiento que “nunca podrá repararse por completo”.
El abogado de Jane Doe, James Blair Newman Jr., puntualiza que, aunque la nueva declaración elimina la culpa de Jay‑Z, la denunciante sigue afirmando haber sido víctima de una agresión sexual; simplemente admite haber errado al señalar a Carter como autor.
El proceso judicial contra el artista se inició en octubre de 2024, cuando la mujer interpuso una demanda civil alegando haber sido agredida sexualmente a los trece años tras una fiesta posterior a los MTV Video Music Awards del 2000, mencionando en esa primera presentación a otro personaje famoso sin nombrarlo.
En diciembre del mismo año, la demanda se modificó para incluir a Jay‑Z y a Sean “Diddy” Combs como presuntos responsables, acusándolos de haber suministrado drogas y abusado sexualmente de la menor; ambos negaron rotundamente los cargos.
Desde el principio, Jay‑Z sostuvo que las acusaciones carecían de fundamento y describió el caso como un intento de extorsión; más adelante explicó que la situación le provocó una reacción emocional extremadamente intensa.
“No había estado tan enojado en mucho tiempo, una ira incontrolable”, manifestó el rapero al referirse al impacto que la denuncia tuvo en él.
La propia demandante reconoce que, tras responder a un anuncio en Facebook que buscaba víctimas de agresiones contra Combs, recordó la supuesta violación que habría sufrido a los trece años, lo que la impulsó a iniciar la acción legal.
No obstante, a partir de enero de 2025 empezó a cuestionar sus recuerdos, particularmente la identificación de Jay‑Z como agresor, e incluso dudó de haber asistido a la fiesta con celebridades.
Jane Doe también afirmó que su primera demanda se presentó sin su consentimiento y que sus abogados no realizaron una investigación independiente antes de hacerlo; su entonces representante, Tony Buzbee, rechazó esa versión y declaró que varios colegas habían conversado con ella y recibido la misma versión de los hechos.
En febrero de 2025, la acusadora retiró la demanda contra Jay‑Z y Combs tras reconocer inconsistencias en su relato; el tribunal la calificó como “sin derecho a reponerla”, impidiendo que la acción sea interpuesta nuevamente.
Posteriormente, Jay‑Z interpuso una demanda por difamación contra la mujer y contra sus antiguos defensores, incluido Buzbee; tras la nueva declaración, el rapero decidió excluir voluntariamente a Jane Doe como parte demandada en ese proceso, aunque la controversia legal con su antiguo equipo de defensa sigue en curso.
La demandante aseguró que no recibió ni se le prometió compensación económica por presentar la nueva declaración. Por su parte, Buzbee manifestó que, si ahora ella admite haber mentido ante él y ante el tribunal, se trata de “información nueva”.


