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Abel Martínez describió a la coalición Rescate RD como una «resaca RD» y solicitó que el PLD y la Fuerza del Pueblo negocien sin mediadores.
La unión opositora, integrada por el PLD, la Fuerza del Pueblo y el PRD, se concibió para enfrentar las contiendas municipales, congresuales y presidenciales del 2024.
Cada partido mantuvo su propio candidato a la presidencia en la primera ronda –Leonel Fernández por la FP, Abel Martínez por el PLD y Miguel Vargas Maldonado por el PRD– y pactaron apoyarse mutuamente en una eventual segunda vuelta, escenario que nunca se materializó tras la reelección de Luis Abinader.
En un encuentro con militantes y vecinos del sector La Otra Banda, Martínez tildó al acuerdo de «mal estructurado y mal elaborado», señalando que el PLD y sus postulantes fueron los más perjudicados.
«La alianza Rescate RD, más que un rescate, fue una resaca RD. Fue una unión mal hecha, mal estructurada, donde el Partido de la Liberación Dominicana y sus candidatos en todos los niveles fuimos las víctimas de esa mala negociación», declaró el dirigente.
A raíz de lo vivido, el aspirante presidencial pidió que cualquier futuro convenio electoral entre PLD y FP se gestione de forma directa entre ambas organizaciones, abarcando alianzas en cualquier instancia y la eventualidad de una segunda vuelta.
Martínez enfatizó que los partidos mayoritarios deben liderar las conversaciones y evitar que partidos menores actúen como intermediarios, como ocurrió en el proceso anterior.
«Hago un llamado al PLD, que es mi partido, y a la Fuerza del Pueblo, a que, si se contempla alguna alianza en cualquier nivel o para una segunda vuelta, esa negociación se realice directamente entre los partidos mayoritarios», subrayó.
El candidato vinculó esa forma de negociar con la pérdida de escaños en el Congreso y la caída de numerosas alcaldías, afirmando que por esa razón el PLD perdió senadores, diputados y muchas alcaldías en todo el país.
Aunque no descarta la participación de partidos menores en un posible acuerdo, rechazó que ellos lideren la negociación, añadiendo que son bienvenidos si desean sumarse al gran acuerdo principal.
Su propuesta final insiste en que futuros entendimientos entre PLD y FP se construyan mediante diálogos directos, con reglas claras y una estrategia común, para no repetir los errores del pasado.


