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En una operación realizada a aproximadamente 30 millas náuticas al norte de la provincia de Samaná, la Armada de la República Dominicana logró detener una embarcación improvisada que llevaba a bordo a 59 personas con la intención de arribar de manera irregular a Puerto Rico.
Los 59 individuos fueron avistados por patrullas navales dominicanas mientras cruzaban aguas del Atlántico, zona que suele ser utilizada por redes dedicadas al tráfico clandestino de migrantes hacia la isla puertorriqueña.
Esta detención se inscribe dentro del programa de vigilancia marítima de la institución, el cual cuenta con el respaldo operativo del Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos, cuya base se encuentra en Puerto Rico.
El operativo se activó luego de que fuentes de inteligencia entregaran información sobre la presencia de una nave sospechosa en alta mar; a partir de esa pista, se movilizaron unidades navales para localizar y neutralizar el bote antes de que alcanzara territorio puertorriqueño.
Una vez bajo custodia, los 59 ocupantes fueron trasladados a un centro de detención donde las autoridades iniciaron los procesos de identificación y verificación de antecedentes para esclarecer los motivos de su partida y determinar posibles responsabilidades.
Posteriormente, la Armada informó que los migrantes serán remitidos a la Dirección de Inteligencia Naval (M‑2), donde serán interrogados de forma individual con el fin de profundizar la investigación y recabar datos que permitan identificar a los organizadores del viaje.
Los investigadores están enfocados en determinar quiénes prepararon la embarcación, coordinó la salida y manejó la logística, con el objetivo de llevar a los responsables ante la justicia.
La pesquisa sigue abierta para averiguar si los 59 migrantes fueron reclutados por una red de tráfico y para precisar el papel de los capitanes, organizadores y demás implicados en la operación ilegal.
Esta captura ocurre en el marco de una intensificación de la vigilancia costera por parte de las autoridades dominicanas, que están ejecutando operativos para impedir que embarcaciones precarias sean empleadas en peligrosas travesías marítimas hacia Puerto Rico.
Viajes de esta naturaleza representan un grave riesgo, ya que los barcos son inadecuados, la distancia es considerable y el estado del mar puede variar abruptamente, poniendo en peligro la vida de los migrantes.
La Armada volvió a hacer un llamado a la población para que rechace estas travesías ilícitas, recordando que muchas son gestionadas por redes que cobran sumas elevadas a quienes buscan salir del país, exponiéndolos a naufragios, desapariciones o pérdida de vidas.
La institución aseguró que continuará reforzando los patrullajes marítimos y la coordinación con organismos nacionales e internacionales para detectar y prevenir salidas ilegales, así como para perseguir a quienes se benefician del tráfico ilícito de migrantes.


