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Por primera vez, el intérprete hizo pública su lucha contra una enfermedad autoinmune que lo persiguió durante siete años y que, según sus propias palabras, estuvo a punto de arrebatarle la vida.
Estos datos forman parte de sus próximas memorias, previstas para estar en los estantes a partir del 13 de octubre. En una entrevista concedida a fuentes periodísticas y publicada el 7 de octubre, el actor manifestó: “No puedo creer que esté vivo. Siento que he vuelto a nacer”.
El relato indica que los primeros síntomas surgieron poco después de contraer matrimonio en 2015, comenzando con un dolor abdominal tan intenso que le imposibilitó caminar, al que se le sumaron fiebre, erupciones con ampollas, cefaleas, cansancio extremo y sangrado rectal.
“Cada vez estaba más enfermo”.
En los siete años siguientes, perdió alrededor de 27 kg y se sometió a numerosas colonoscopias. En 2016 fue operado para extirparle una parte de los intestinos, lo que lo obligó a vivir con una colostomía al no poder evacuar de forma normal.
A pesar de los múltiples intentos, los especialistas nunca lograron un diagnóstico definitivo. Le recetaron analgésicos para el dolor nervioso y fármacos empleados en patologías como Crohn y colitis, pero, según el actor, ninguno produjo mejoría.
El padecimiento también puso a prueba sus trece años de sobriedad; para mitigar el sufrimiento recurrió a hidrocodona, parches de fentanilo y a la marihuana.
“No sentía que mereciera decir que estaba sobrio, pero tenía que priorizar el dolor y la enfermedad”.
En sus memorias, el actor asegura que la enfermedad marcó su vínculo con Vergara, describiendo el matrimonio como “desprovisto de cualquier tipo de emotividad” y alegando que la actriz se negó a abrazarlo aun cuando él lo solicitó.
Asimismo, afirma que Vergara se burló del chihuahua de cinco libras que adoptó en 2019, durante una de las etapas más críticas de su enfermedad.
Durante ese periodo, Manganiello llegó a contemplar el suicidio y entregó su arma por miedo a autolesionarse. La llegada del perro cambió su papel, pasando de ser paciente a convertirse en cuidador.
El intérprete explica que esta experiencia lo impulsó a contar su versión en el libro, añadiendo: “Se dijeron y se publicaron cosas sobre mí que eran falsas”.
En cuanto a los hijos, la actriz había declarado en 2024 que la diferencia de edad influyó en la separación porque él quería tener hijos y ella no quería convertirse en “una mamá vieja”, diciendo: “Siento que no es justo para el bebé”.
Manganiello ofrece otra perspectiva: después de varios intentos fallidos de fecundación in vitro, la pareja consideró óvulos donados, pero él abandonó la idea de ser padre por temor a que su enfermedad lo llevara a morir y dejar a Vergara con un hijo que no fuera biológicamente suyo.
Su salud mejoró tras una nueva intervención quirúrgica que reconectó su aparato digestivo. Hoy afirma que no depende de medicamentos, no presenta síntomas y atribuye parte de su recuperación a un proceso espiritual guiado por un chamán de Santa Mónica, quien vinculó la enfermedad a un trauma generacional.


