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La cosecha nacional de arroz blanco ha escalado de 9.2 millones de quintales en 2005 a alrededor de 14.8 millones en 2025, un avance impulsado por la investigación agronómica, la introducción de nuevas cepas y una mayor productividad.
Los últimos logros en la cadena arrocera responden a las iniciativas impulsadas por el presidente Luis Abinader, entre ellas subsidios a semillas y fertilizantes y líneas de crédito con tasas preferenciales, con la meta de elevar la producción y asegurar la alimentación del país.
Santo Domingo — La vicepresidenta Raquel Peña presentó los progresos más recientes del sector arrocero, subrayando el crecimiento sostenido en las dos últimas décadas, la aparición de nuevas variedades y la necesidad de seguir aumentando la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad.
El ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista García, recalcó que el arroz constituye una pieza clave para la seguridad alimentaria dominicana y que, además, sustenta la economía de miles de familias dedicadas a su cultivo, comercialización e industrialización.
Bautista informó que la producción nacional de arroz blanco alcanzó cerca de 14.8 millones de quintales en 2025, frente a los 9.2 millones de 2005, y que la productividad llegó a 5,477.75 kilogramos de arroz paddy por hectárea en el mismo año, según los datos expuestos.
Entre las variedades más relevantes se encuentran la LRC JUMA 69-20 y la LRC JUMA 70-22; la JUMA 71-25 muestra tolerancia a ciertas moléculas herbicidas, lo que facilita el control de malezas y reduce los costos de producción.
Acciones para fortalecer la producción nacional
El ministro subrayó que los avances del sector están vinculados a las políticas del presidente Luis Abinader, que incluyen subsidios a semillas certificadas y fertilizantes, financiamiento a tasas preferenciales a través del Banco Agrícola, seguros agropecuarios, mantenimiento de sistemas de riego y drenaje, y programas de pignoración, todo orientado a apoyar a los productores y mitigar los riesgos del rubro.
El Gobierno ha puesto en marcha un plan plurianual de apoyo al arrocero, enfocado en elevar la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de la actividad.
Entre las medidas previstas están la creación de un fondo especializado, el fortalecimiento de los mecanismos de financiamiento, la ampliación de la certificación de semillas y el impulso a la investigación.
Asimismo, se contemplan mejoras en los sistemas de riego y drenaje y en la infraestructura de caminos rurales, elementos esenciales para facilitar las labores agrícolas y reducir los costos de producción.
El ministro también planteó la revisión de los mecanismos de comercialización para garantizar mayor transparencia en los procesos de pesaje, tara y humedad, con especial atención a las necesidades de los pequeños y medianos productores.
Destacó la importancia de mantener una coordinación estrecha entre las instituciones públicas, los agricultores, los investigadores y el sector privado, a fin de fortalecer la actividad arrocera y aprovechar las oportunidades que brinda la innovación tecnológica.
Concluyó que el futuro del arroz dominicano dependerá de la capacidad de conservar los avances logrados, ampliar el acceso a nuevas tecnologías y asegurar condiciones óptimas para quienes trabajan la tierra.
Preservar la producción nacional de arroz implica proteger la seguridad alimentaria, respaldar la economía rural y contribuir al bienestar de las miles de familias que dependen de este cultivo.


