ENTRE2NEWS
El Santo Padre León XIV ha confirmado que, pese a encontrarse bajo supervisión médica, dirigirá el Angelus el domingo 18 de octubre.
La jornada comenzó cuando el propio Pontífice, el domingo 11 de octubre, anunció con calma que debía someterse a una intervención quirúrgica para extraer un nódulo en uno de sus pulmones.
Dos días después, el martes 13, ingresó en el Policlínico Gemelli, donde fue operado sin mayores contratiempos.
El ingreso obligó a reorganizar su calendario, aunque la vida eclesial siguió su curso; el miércoles 14, el cardenal Luis Antonio Tagle presidió la misa de cierre del encuentro por los diez años de Amoris laetitia y proclamó la homilía redactada por León XIV, transmitiendo así el mensaje papal a los presentes.
El jueves 15, una notable mejoría le permitió retomar actividades cotidianas. Recibió al monseñor Paolo Rudelli, sustituto de la Secretaría de Estado, mientras los médicos describían una evolución postoperatoria regular; la fisioterapia respiratoria y el control clínico continuaron como parte esencial de su rutina.
En este marco, el cardenal Pietro Parolin declaró a la prensa que cualquier ajuste en la agenda pontificia dependerá de la recuperación y de las indicaciones médicas, expresando confianza en los informes y esperanza de una pronta mejoría.
Sus palabras reflejan prudencia y subrayan la necesidad de atender la salud del Santo Padre, redistribuyendo tareas, respetando ritmos y garantizando la continuidad del gobierno eclesiástico.
El viernes 16, ofreció una imagen alentadora al celebrar al mediodía la Santa Misa en una sala habilitada en la décima planta del Gemelli, con la presencia de trabajadores sanitarios libres de servicio y miembros de la Gendarmería Vaticana; pronunció la homilía, repartió la comunión y agradeció a quienes lo atendieron durante su internación.
Las fotografías del Pontífice de pie ante el altar transmitieron cercanía y esperanza, recordando que el ministerio también se ejerce desde la experiencia de necesitar ayuda.
Durante la tarde recibió, por separado, a los cardenales Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización y decano del Colegio Cardenalicio, y Baldo Reina, vicario general de la diócesis de Roma; los controles médicos confirmaron una mejora constante y la fisioterapia respiratoria siguió en marcha.
La jornada también tuvo una dimensión internacional: León XIV sostuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, exponiendo la grave situación humanitaria de Oleshky, en la región ucraniana de Jersón, y solicitó una tregua que permitiera la llegada de alimentos, asistencia sanitaria y la evacuación voluntaria y segura de la población civil.
Parolin explicó que la iniciativa partió del Santo Padre y expresó su esperanza de que la petición se convirtiera en medidas concretas, ilustrando la relación entre el impulso personal del Papa y el trabajo diplomático de la Santa Sede.
El Kremlin manifestó disposición a cooperar con la propuesta; ahora corresponde observar si esa apertura se traduce en asistencia efectiva y protección para la población, y medir el valor de la conversación por sus resultados sobre el terreno.
Con este balance llegamos al Angelus del domingo. La intervención anunciada del Papa permitirá a los fieles volver a escucharlo en circunstancias que otorgan un peso especial a sus palabras. Sin anticipar el contenido de su mensaje, se espera que este encuentro sea vivido como un momento de comunión, gratitud y renovada esperanza.
La próxima semana se centrará en dos puntos: la evolución de su convalecencia y la organización gradual de sus compromisos. Cualquier decisión sobre el alta, el ritmo de trabajo o los desplazamientos deberá apoyarse en las indicaciones de los médicos, manteniendo la prudencia expresada por la Secretaría de Estado.
También habrá que seguir la iniciativa humanitaria sobre Oleshky. La llamada a Putin abre una posibilidad cuyo desarrollo exigirá contactos, seguimiento diplomático y voluntad de cooperación, mientras la atención a la salud del Papa convive con la protección de vidas vulnerables.


