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Fuentes vinculadas a la misión de seguridad confirmaron que el sábado se localizaron los restos de cuatro militares de El Salvador que habían desaparecido en una emboscada, hallados en las inmediaciones de la capital haitiana, Puerto Príncipe.
Los cadáveres mostraban quemaduras de gran magnitud; se procederá a realizarles autopsias para acreditar sus identidades. Posteriormente, los cuerpos fueron entregados en el Aeropuerto Internacional a un contingente de tropas salvadoreñas que había arribado al país el viernes anterior.
La fuerza internacional de seguridad que opera en Haití optó por no hacer declaraciones públicas sobre el hallazgo.
Hasta el momento, los verificadores no han podido corroborar de manera inmediata la información difundida por los medios.
Los cuatro soldados fueron dados de alta como desaparecidos el pasado domingo, después de que un vehículo blindado incendiado, atacado en los alrededores de Puerto Príncipe mientras regresaban de un mercado a su base, se incendiara, obligándolos a abandonarlo. Autoridades de El Salvador describieron el hecho como el primer ataque significativo contra la unidad desde su llegada al territorio haitiano.
El presidente Nayib Bukele manifestó el miércoles que las pandillas mantenían a los cuatro militares bajo su control y que el Gobierno había puesto en marcha una operación militar destinada a rescatar a los soldados sin que resultaran heridos. En respuesta, se enviaron tropas adicionales de El Salvador para reforzar las labores de búsqueda y la seguridad en la zona.
Aún no se ha señalado públicamente a los autores del asalto; sin embargo, la prensa local ha asociado la emboscada con grupos armados que operan en la región, entre ellos los colectivos Chen Mechan y 400 Mawozo.
Los desaparecidos formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión multinacional autorizada por la ONU que se desplegó este año tras el fracaso de una iniciativa previa liderada por Kenia, la cual careció de recursos financieros, equipamiento y personal suficiente. Un año después de su creación, la fuerza cuenta con cerca de 2 000 soldados en terreno, muy por debajo del límite máximo autorizado de 5 500.
Desde el asesinato del presidente Jovenel Moise en 2021, las pandillas haitianas han ampliado su dominio, controlando gran parte de Puerto Príncipe y provocando el desplazamiento de entre 1,4 y 1,5 millones de habitantes. Este deterioro de la seguridad ha generado incertidumbre sobre la viabilidad de las elecciones nacionales previstas para mediados de diciembre y su posible realización según lo programado.


