ENTRE2NEWS
La Dirección General de Migración ha intensificado sus tareas de vigilancia y control migratorio en la zona noroeste y suroeste del país, concentrándose en las cinco provincias limítrofes, como reacción al deterioro de la seguridad en Haití y al incremento de operativos contra pandillas en esa nación.
Se ampliaron los efectivos operativos, las unidades de inteligencia y el equipamiento de inspección, y se reforzaron los sistemas de identificación y depuración de extranjeros detenidos, con el objetivo de detectar posibles vínculos con estructuras criminales y evitar su ingreso irregular al territorio dominicano.
Por orden del director general de Migración, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, ARD, los directores de Inteligencia, general de brigada Juan Carlos Vicente Pérez, FARD, y de Control Migratorio, coronel Manuel A. Carrasco Guerrero, ERD, encabezaron el sábado y el domingo una ronda de supervisión, orientación y coordinación del personal desplegado en los sectores de mayor interés estratégico.
Durante esas inspecciones los oficiales verificaron la distribución de los equipos, el refuerzo de la vigilancia y el correcto funcionamiento de los puntos de control, sobre todo en los cruces fronterizos y en las rutas principales que conducen a los centros urbanos y a la capital.
La supervisión también incluyó puestos de verificación, centros de procesamiento de migrantes, controles interagenciales y corredores críticos utilizados para detectar movimientos migratorios irregulares.
La institución aclaró que estas acciones se ejecutan en coordinación con las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y demás organismos de inteligencia y seguridad del Estado, garantizando una respuesta conjunta ante cualquier eventualidad vinculada a la crisis haitiana.
Como parte de las medidas preventivas, la DGM informó que reforzó los protocolos de identificación y validación documental en los pasos fronterizos oficiales, y que aplicó la biometría al 100 % de las personas que ingresan a los mercados binacionales.
Estas disposiciones pretenden elevar la capacidad de las autoridades para reconocer a los cruzantes en los puntos autorizados, detectar posibles irregularidades y evitar que miembros de organizaciones criminales aprovechen la inestabilidad de Haití para entrar al país.
El aumento de la operatividad no se limita a las comunidades colindantes a la frontera; también abarca las principales vías de acceso y los corredores de movilidad que conectan esas áreas con las ciudades de mayor densidad poblacional.
A pesar de las tensiones registradas en Haití en los últimos días, los recorridos de los funcionarios migratorios constataron, según la institución, un clima de normalidad en las provincias limítrofes.
La DGM subrayó la integración de sus unidades con las fuerzas militares, policiales y de inteligencia, cuya coordinación busca robustecer la vigilancia territorial y posibilitar una respuesta oportuna ante cualquier amenaza a la seguridad fronteriza.
Las autoridades continúan monitoreando la situación en la zona de la frontera mientras prosiguen los esfuerzos para controlar los flujos migratorios irregulares y prevenir posibles riesgos derivados de la crisis de seguridad en el país vecino.


