ENTRE2NEWS
Una investigación conducida por Mayo Clinic mostró que la inclusión de animales de terapia aumenta notablemente el compromiso, la actividad física y la movilidad de los pacientes durante la fase de recuperación tras un accidente cerebrovascular.
El simple hecho de que un animal de terapia visite al interno va más allá de animar el ánimo; un estudio reciente evidencia que esta modalidad aporta de forma significativa a la rehabilitación hospitalaria de quienes han sufrido un ACV.
Los pacientes que establecieron contacto directo con los animales presentaron una participación más activa en su programa de tratamiento, niveles superiores de ejercicio y periodos de movilidad más prolongados en comparación con los que no contaron con esa asistencia.
Estos hallazgos apuntan a una opción viable para sortear barreras habituales en la convalecencia del ACV, entre ellas la escasa motivación, la fatiga, la sensación de soledad y el desinterés por las actividades terapéuticas.
Al integrar equipos de perros de terapia entrenados y sus cuidadores, los pacientes pueden realizar actividades como caminar, jugar, acariciar o cepillar al animal; “La presencia de un perro de terapia puede cambiar por completo la dinámica de una sesión de rehabilitación”, declaró el gerente de servicios asistidos por animales de Mayo Clinic.
Según explicó el responsable, varios pacientes reportaron sentirse más centrados, seguros y motivados para involucrarse en los ejercicios de rehabilitación.
El trabajo, titulado “The Impact of Animal-Assisted Treatment on Inpatient Stroke Rehabilitation”, analizó cómo la atención de los pacientes podría optimizarse mediante un modelo clínico que incluya equipos calificados de cuidadores y animales.
“La recuperación de un ACV puede ser un desafío, especialmente cuando los pacientes enfrentan barreras como la falta de motivación o la disminución de la energía”, señaló un médico de medicina interna de Mayo Clinic, resaltando la dificultad que implica este proceso.
El especialista indicó que los hallazgos sugieren que el tratamiento asistido por animales constituye una herramienta práctica para elevar la participación de los pacientes durante la rehabilitación.
El estudio también abre la puerta a la posible aplicación de esta modalidad en otras especialidades médicas y en diferentes grupos de pacientes.
La investigación se realizó en colaboración con Mayo Clinic, una organización sin fines de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación en salud.


