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El empresario puertorriqueño Raphy Pina ha desatado una marcada polarización en las plataformas digitales luego de anunciar que entregó tres vehículos Porsche a sus hijos.
En la descripción del video publicado en Instagram, el productor compartió una reflexión sobre la paternidad: «Ser padre no es ser perfecto. Es tener los cojones de reconocer dónde fallaste, aprender del camino y asegurarse de que tus hijos no tengan que tropezar con las mismas piedras que tú. Yo he cometido errores. He tomado decisiones buenas y malas. Me ha tocado aprender a cantazo limpio muchas cosas que nadie me enseñó. Pero precisamente por eso, hoy mi responsabilidad es enseñarles a mis hijos lo bueno, lo malo, las consecuencias y el valor de hacer las cosas bien».
Una fracción de los internautas que reaccionaron a la publicación del esposo de la cantante Natti Natasha opinó que el gesto podría transmitir una idea equivocada a los jóvenes, al parecer una vía fácil para conseguir bienes sin esfuerzo. En ese sentido, Pina aclaró: «Hoy les regalo tres Porsche. Sí, se ven cabrones. Sí, es una bendición poder hacerlo. Pero el verdadero regalo no son las guaguas. El verdadero regalo es poder darles herramientas, oportunidades y un camino un poco más claro que el que me tocó recorrer a mí». Asimismo añadió: «Yo no quiero que mis hijos sean como yo. Quiero que sean MEJORES que yo. Que trabajen. Que valoren. Que respeten. Que sepan caer y levantarse. Y que entiendan que tener un padre que puede ayudarte no significa que te lo mereces todo sin esfuerzo».
Continuando con la misma línea, el productor manifestó que esos presentes van más allá del lujo y representan un estímulo y una muestra de confianza. «A los hijos no siempre hay que criarlos castigándolos. También hay que motivarlos, hablarles, confiar en ellos y enseñarles que pueden llegar más lejos. Porque al final uno trabaja, lucha, se jode, se cae y se vuelve a levantar por esto: POR LA FAMILIA. Yo recorrí mi camino para que ellos puedan recorrer el suyo con más conocimiento, menos heridas y todavía más hambre. Ese, para mí, es el verdadero significado de ser PAPÁ», concluyó.


