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Fuentes oficiales de Irán anunciaron que realizaron ataques contra tres embarcaciones asociadas a Estados Unidos en distintas zonas, como represalia a la última ofensiva americana.
El comunicado emitido por la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI) señaló que sus combatientes «atacaron tres petroleros que navegaban por una ruta no autorizada del estrecho de Ormuz y tres buques vinculados al infanticida Estados Unidos en otras áreas».
El mismo documento precisó que la medida iraní se dio después de que «el ejército terrorista y agresor estadounidense, en una acción brutal y fruto de su desesperación por impedir el cierre del estrecho de Ormuz, atacara tres petroleros pertenecientes a la República Islámica de Irán».
La fuerza naval del CGRI advirtió a toda nave que se encuentre en el Golfo Pérsico y cerca del estrecho de Ormuz que «no se dejen engañar por el ejército terrorista estadounidense y eviten cualquier movimiento sospechoso con el propósito de atravesar vías navegables no autorizadas; de lo contrario, serán atacadas».
El teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al‑Anbia, manifestó que si el ejército terrorista estadounidense prosigue con sus actos de agresión, hostigamiento y bloqueo naval contra los buques iraníes, «los golpes de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán contra los buques militares estadounidenses en la región serán más contundentes que antes y existe también la posibilidad de que se amplíen».
Estos incidentes se produjeron pocos días después de que Irán y Estados Unidos intercambiaran ataques a comienzos de la semana.
El 1 de septiembre, misiles lanzados por EE. UU. impactaron varios puntos del sur de Irán, provocando la muerte de varios ciudadanos y dejando heridos en la provincia de Juzestán.
En la misma fecha, fuerzas estadounidenses ejecutaron nuevos ataques contra distintas áreas del sur iraní.
Durante esa jornada, un edificio residencial en Kuhestak, provincia de Hormozgán, fue blanco de un bombardeo estadounidense mientras se celebraba una boda, resultando en al menos cinco fallecidos y 68 heridos, entre los que se encontraban mujeres y niños.
El saldo total de la tragedia llegó a 73 muertos y decenas de heridos, mientras se acusa a EE. UU. de ocultar su participación.
Como represalia, las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron una serie de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses situados en Irak, Jordania, Kuwait y Baréin.
La escalada de hostilidades marítimas y terrestres eleva la tensión en la región del Golfo, dejando en incertidumbre la seguridad de la navegación internacional.


