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Con motivo del Día de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, se celebró el Seminario Rosa 2026, donde los profesionales enfatizaron la importancia de controlar el peso, la glucosa y la salud cardiovascular durante el tratamiento oncológico, bajo el lema «Que ninguna mujer luche sola».
Los especialistas del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART) recordaron que la obesidad está asociada a trece tipos diferentes de cáncer y señalaron que alrededor de dos tercios de los pacientes oncológicos presentan al menos un factor de riesgo cardiovascular.
En el acto participaron la directora del instituto, la doctora Bianny Rodríguez, y la diputada Juliana O’Neal como invitada especial. La doctora Rodríguez puntualizó que el cáncer de mama «no es prevenible, pero es detectable en etapas oportunas», lo que influye de manera decisiva en el pronóstico.
Rodríguez también manifestó que el equipo del INCART se esfuerza día a día para que cada mujer que ingrese al centro reciba una solución concreta, e incitó a las asistentes a motivar a familiares y vecinos a vencer el miedo a acudir al médico, recordando que un diagnóstico de cáncer no equivale a una sentencia definitiva.
La endocrinóloga Jacqueline Díaz explicó que el exceso de peso propicia una inflamación crónica que debilita las defensas y reduce la efectividad de los tratamientos, reiterando la relación entre la obesidad y trece tipos de cáncer. Además, advirtió que algunos protocolos pueden desencadenar diabetes y que una glucosa sin control puede retrasar la quimioterapia o la cirugía. Como medida preventiva, recomendó el llamado «plato inteligente», que consiste en ocupar la mitad del plato con verduras, y fomentó la práctica de ejercicios de fuerza bajo supervisión médica.
Por su parte, el cardiólogo Alcibiades Ramírez indicó que dos tercios de las personas con cáncer presentan algún factor de riesgo cardiovascular y que ciertos fármacos oncológicos pueden afectar al corazón. Detalló que la cardio‑oncología tiene como objetivo vigilar y proteger la salud cardíaca sin interrumpir la terapia contra el cáncer, y urgió a las pacientes a no faltar a sus citas con cardiología, pues «el tratamiento contra el cáncer salva vidas».
La doctora Ivette Rodríguez, responsable del Departamento Médico, recordó que no existen dos casos idénticos de cáncer de mama, por lo que cada tratamiento debe ser individualizado y no se deben hacer comparaciones entre pacientes. Subrayó la necesidad de un seguimiento médico prolongado, con controles periódicos adaptados a la etapa del proceso y a las indicaciones de cada especialista.
El ginecobstetra y colposcopista César Del Orbe abordó el impacto de la enfermedad en la vida íntima, señalando que los tratamientos pueden provocar sequedad y dolor, y que la distancia entre la pareja suele originarse en el temor y la falta de comunicación, más que en la ausencia de deseo.
Asimismo, la doctora Rosa Méndez, del Departamento de Educación a los Usuarios, resaltó el significado del lazo rosa como símbolo de compromiso con la salud y animó a las pacientes a difundir el mensaje en sus hogares y comunidades. Como parte de la campaña anual, invitó a seguir los chequeos mamarios según la edad y antecedentes familiares, y a convertirse en embajadoras de la concientización.
El encuentro concluyó con testimonios de pacientes y sobrevivientes, y con un llamado de la diputada Juliana O’Neal a mantener la sensibilización durante todo el año. La artista‑activista recordó que recibir un diagnóstico «no es una sentencia de muerte», sino «el inicio de una lucha», e instó a buscar atención médica y apoyo familiar.
La actividad fue organizada por el Departamento de Educación a los Usuarios, bajo la coordinación de la doctora Ircania Castillo, entidad que sigue impulsando charlas y actividades educativas para prevenir, orientar y mejorar la calidad de vida de quienes son atendidos en el INCART.


