ENTRE2NEWS
Natalie Portman habló recientemente sobre su niñez bajo los focos de Hollywood, señalando que la industria la encasilló como una Lolita sexualizada.
A los trece años, protagonizó un thriller que la lanzó a la fama, pero también la convirtió en objetivo de esa imagen.
La actriz, ganadora del Oscar, contó que para alejarse de la atención no deseada de sus primeros papeles, optó por proyectar deliberadamente una faceta de “buena chica”.
Con 45 años, Portman rememora que sus inicios incluyeron proyectos con temáticas adultas, entre los que se encontraba el thriller mencionado y una película dirigida por Luc Besson.
El temprano contacto con personajes de carga sexual obligó a ella y a sus padres a diseñar una estrategia que separara sus interpretaciones en pantalla de su vida cotidiana.
En vez de adoptar la imagen provocadora que algunos de esos trabajos sugerían, decidió vestir de forma conservadora y acorde a su edad en los eventos de alfombra roja, mientras continuaba enfocada en sus estudios.
“Creo que hubo un esfuerzo consciente, porque me retrataban como esta Lolita sexualizada, de querer decir: ‘No, soy seria, soy una buena chica, soy prudente, soy inteligente, soy estudiosa’”, explicó en entrevista.
A medida que su carrera avanzó, se inclinó por papeles más complejos y emocionalmente exigentes; su actuación en la película que le dio el Oscar a Mejor Actriz le valió también otra nominación.
Sin embargo, la seriedad que había cultivado, sumada a la naturaleza de esos personajes, provocó que el público la percibiera erróneamente como una persona muy seria y perfeccionista.
“Con el tiempo la gente piensa que soy muy seria. Soy muy tonta, me encanta reír y hacer el payaso. Siempre creen que soy perfeccionista, pero soy todo lo contrario. Me perdono a mí misma. En la universidad teníamos la frase: ‘Hecho, no bueno’”, comentó.
Después de años interpretando roles oscuros, Portman declaró que ahora sus prioridades giran en torno a transmitir alegría al público.
“En este momento se trata mucho de alegría. Creo que es tanto para mí como lo que quiero ofrecer al público, porque simplemente se siente…”, explicó.
“Cada época tiene momentos oscuros, pero siento que el mayor servicio que podemos dar como artistas ahora es entregar algo de alegría”, concluyó.
La actriz también confirmó la llegada de su tercer hijo, nacido hace pocas semanas, junto a su pareja, el productor musical y DJ francés conocido como Tepr.
“Estoy llena de asombro y alegría ante este pequeño ser humano mágico”, expresó, sin revelar nombre, sexo o fecha exacta del nacimiento.
En abril había anunciado que esperaba el tercer bebé, describiendo la expansión de su familia como un “privilegio” y un “milagro”.
Su primera aparición pública con el recién llegado fue a principios de septiembre en París, donde lo llevó en un portabebés.
Este nuevo integrante le ha permitido observar con una perspectiva distinta el crecimiento de sus hijos mayores, una niña de nueve años y su hermano, con quienes comparte la custodia tras su separación del coreógrafo en 2024.
“Me da una atención completamente nueva hacia mis hijos grandes, porque me doy cuenta de lo reciente que era que fueran estas pequeñas criaturas frescas y de lo rápido que han florecido hasta convertirse en seres humanos increíbles con sus propias personalidades, sentidos del humor e ideas”, explicó.
Portman subrayó que, pese a los retos en su carrera, su objetivo actual es ofrecer momentos de alegría y ligereza tanto en la pantalla como en su vida personal, y se muestra entusiasmada con los proyectos futuros que le permitan combinar su talento con la búsqueda de la felicidad del público.


