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El reconocido compositor Juan Luis Guerra sostuvo que es esencial vigilar el contenido de nuestras expresiones, ya que cada tema musical lleva un mensaje al oyente.
Al ser consultado por los medios acerca de la transformación del merengue, el cantautor respondió: «El merengue ha evolucionado, hay merengue clásico, merengue popular, hay merengue de todo. Yo siempre trato de buscar lo mejor en cada época, ahora mismo hay muchas cosas buenas. Cada época se adapta a sus colores, estos son nuevos, no podemos sonar igual a que como sonábamos hace 20 años».
Cuando le preguntaron si la música podía desempeñar una función educativa, señaló: «es un papel nuestro, es una responsabilidad nuestra, de hacerlo, que todo el mundo lo asuma, es responsabilidad de cada uno».
En la misma jornada, el Senado de la República Dominicana entregó un reconocimiento a dos personalidades sobresalientes del arte nacional, honrando sus contribuciones al país.
Elsa Núñez, artista plástica, ilustradora y docente, es vista como una de las maestras más influyentes de la pintura dominicana y una figura clave de la Generación del 60. Su carrera, que supera los sesenta años, abarca tanto la figuración como la abstracción, explorando constantemente la condición humana, la memoria histórica y la identidad caribeña. Nacida en una familia numerosa, hija de la maestra Mercedes Castillo y del general Ramón Antonio Núñez, creció bajo la disciplina y religiosidad de la era trujillista. Estudió en el Colegio María Auxiliadora y en el Instituto de Señoritas Salomé Ureña, ingresó a los doce años a la Escuela Nacional de Bellas Artes y se graduó en 1962 como profesora de dibujo; paralelamente cursó Filosofía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. En 1970 viajó a Madrid para cursar posgrados en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y tomó clases en el Círculo de Bellas Artes.
Manuel Tejada, nacido el 26 de noviembre de 1957 en Santo Domingo, inició su formación en la Escuela Elemental de Música y continuó en el Conservatorio Nacional, donde estudió armonía, composición, pedagogía, orquestación y piano. En 1978 presentó sus primeras composiciones y se consolidó como uno de los arreglistas más destacados de su generación. Su trabajo como orquestador ha beneficiado a artistas dominicanos como Omar Franco, Olga Lara, Jacqueline Estévez, Taty Salas, Vickiana, Niní Cáffaro, Anthony Ríos y varios grupos musicales. Desde 1996 incursionó en la creación de bandas sonoras para cine, y en 1986 obtuvo el primer premio del XXVII Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en Chile. Además, se ha especializado en la musicalización de campañas publicitarias y proyectos cinematográficos, desarrollando un estilo propio que fusiona diversos ritmos caribeños.


