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El jueves 29 de octubre, la jueza Shelley Kaufman, del Tribunal Superior de Los Ángeles, dictó que la guarda física principal del pequeño Maceo será del actor francés Olivier Martínez, de 60 años, después de que se presentaran serias denuncias de maltrato contra la actriz estadounidense Halle Berry, también de 60.
Los abogados de Martínez manifestaron su alegría, declarando: «Estamos muy contentos, a mi cliente se le concedió la custodia física principal, a la parte contraria se le prohibió pernoctar con el niño, está a salvo y bajo la custodia de mi cliente». Añadieron que su representado se siente «sumamente feliz» por haber logrado proteger al menor, tal como buscaba desde el inicio.
En cuanto a la madre, los asesores legales señalaron que «no se quedará a dormir con él y se le ha ordenado a la madre que asista a terapia con el niño. Creemos que esto redunda en el mejor interés del menor, fortalece la relación y buscamos la reconciliación».
El representante de Berry expresó que están «sumamente satisfechos de que el tribunal haya revocado la orden de restricción temporal». Además, la actriz afirmó: «Realmente espero que Maceo y su madre puedan tener una mejor relación en el futuro… No quiero que mi hijo odie a su madre. Quiero que la ame. Quiero que la perdone y que se reconcilien de alguna manera en algún momento».
En el historial judicial, Martínez acusó a su exesposa de estrangular a su hijo durante una discusión en su vivienda el 26 de septiembre y la imputó de comentarios racistas, acusaciones que Berry negó categóricamente. Berry se opuso a que Maceo testificara, pero el menor brindó cuatro horas de declaración confidencial bajo la supervisión de un funcionario escolar. La actriz describió a su hijo adolescente como un «niño manipulado y adoctrinado» y sostuvo que «Van Hunt estuvo presente físicamente durante el incidente y es el único testigo ocular adulto de los hechos en cuestión». La demanda también menciona a Nahla, la hija mayor de Berry, quien ha convivido con Halle y Maceo gran parte de la vida del menor y está en posición de observar la dinámica familiar. Sin embargo, Martínez desestima esos testimonios y otorga mayor peso al relato del niño neurodivergente de 13 años que ha pasado las últimas dos semanas bajo su cuidado y con quien ha dialogado sobre las acusaciones y el proceso judicial.


