Un sismo de magnitud 7.4, cuyo epicentro se localizó a 103 kilómetros de profundidad según el Servicio Geológico Colombiano, sacudió el lunes gran parte del centro y occidente del país, provocando el colapso de decenas de edificaciones y dejando un saldo parcial de 169 fallecidos y más de 668 heridos.
Manizales, capital del departamento de Caldas y una de las ciudades más próximas al epicentro, concentró la mayor cantidad de víctimas mortales, según el balance preliminar de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. Ese recuento incluye únicamente a las capitales y no contempla los fallecimientos registrados en municipios y localidades circundantes, donde también se reportaron derrumbes de edificios, cortes de servicios públicos y alteraciones en los sistemas de transporte.
El presidente de la República, quien asumió el cargo hace apenas tres días, declaró la situación como «desastre nacional» y anunció la movilización inmediata de recursos militares y de salud. Aseguró que los insumos para atender la emergencia ya están disponibles y que el ejército está desplegado para asistir a los damnificados, mientras los equipos de emergencia operan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.
Los hospitales de la zona se encuentran al límite de su capacidad; cuatro centros médicos de gran envergadura, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García, tuvieron que ser evacuados por completo. El secretario de Salud local informó que ya se registran 456 heridos atendidos en los establecimientos sanitarios, que funcionan a su 100 % de ocupación.
Ante el riesgo de saqueos, el gobierno impuso un toque de queda que vigila la noche del lunes a partir de las 20:00 (01:00 GMT) hasta las 06:00 del martes (11:00 GMT). La Policía Nacional reforzará su presencia, particularmente en las áreas más afectadas, y se mantendrán operativos de protección hasta altas horas de la madrugada.
El aeropuerto internacional de la región permanece cerrado por daños en su cubierta, y los equipos de rescate también atienden a personas atrapadas en el teleférico público de la ciudad. Además, se canceló el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programado del 12 al 17 de agosto, como medida de precaución.


