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Adán Peguero, quien dirige el Partido Revolucionario Moderno en Santo Domingo Este, resaltó la designación de Luis Abinader como presidente del partido y de Juan Garrigó Mejía como secretario general, describiendo la decisión como una combinación estratégica de equilibrio, renovación y fortalecimiento institucional.
Peguero señaló que la incorporación de Abinader a la presidencia del PRM para el periodo 2026‑2030 ocurre en un momento clave, cuando diversas aspiraciones políticas comienzan a ganar mayor ímpetu de cara a las elecciones de 2028.
En ese contexto, sostuvo que el liderazgo del mandatario garantiza equilibrio e imparcialidad dentro de la competencia interna, al tiempo que brinda seguridad a los distintos sectores que convergen en la principal fuerza política del país.
“El presidente de la República será el presidente del partido, y eso representa la garantía de contar con un árbitro de la competencia, con la autoridad, el liderazgo y la imparcialidad necesarios para preservar la unidad del PRM”, manifestó Peguero.
El dirigente explicó que la nueva etapa del PRM estará marcada por un proceso de renovación y fortalecimiento de sus estructuras, con una dirección que deberá administrar tanto el crecimiento institucional alcanzado en los últimos años como la diversidad de liderazgos y aspiraciones que se perfilan hacia 2028.
Peguero afirmó que el partido vivirá un verdadero “resurgir” político y organizativo con la proclamación y juramentación de Luis Abinader como presidente del partido, junto a los demás dirigentes elegidos durante el proceso interno.
En su juicio, la presencia y participación de importantes dirigentes de las distintas corrientes y estructuras constituye una señal positiva de cohesión, en un momento en que el PRM debe preservar la unidad como uno de sus principales activos políticos.
Asimismo, valoró que el proceso interno se haya desarrollado como un ejercicio democrático y en cumplimiento de las disposiciones estatutarias y legales, reforzando la institucionalidad de una organización que ahora lleva sobre sus hombros la responsabilidad de conducir el Gobierno y, simultáneamente, prepararse para una nueva etapa electoral.
Garrigó y la conexión con las bases
El presidente del PRM en Santo Domingo Este también destacó la elección de Juan Garrigó Mejía como secretario general, resaltando su dinamismo, capacidad de trabajo y amplio conocimiento de las estructuras territoriales y de las bases de la organización.
Peguero consideró que Garrigó representa a una generación de dirigentes con una conexión directa con la militancia y una comprensión clara de los desafíos organizativos que enfrenta el PRM en todo el territorio nacional.
Según explicó, su llegada a la Secretaría General puede contribuir a dinamizar el funcionamiento interno del partido y a fortalecer el vínculo entre la dirección nacional, las estructuras provinciales y municipales, y las bases perremeístas.
La nueva dirección partidaria también estará integrada por Deligne Ascención, como primer vicepresidente ejecutivo; Milagros Ortiz Bosch, segunda vicepresidenta; Eddy Olivares, tercer vicepresidente; Nelson Arroyo, cuarto vicepresidente; y Salvador Ramos, quinto vicepresidente.
Asimismo, fueron escogidos Kelvin Cruz, Lía Díaz y Jean Luis Rodríguez como subsecretarios generales, mientras que Gloria Reyes asumirá la Secretaría Nacional de Organización y Luis Delgado la Secretaría Nacional Electoral.
Para Adán Peguero, la conformación de esta nueva estructura dirige una señal política clara: el PRM se encamina a una etapa en la que deberá combinar la experiencia de sus principales liderazgos con la renovación de sus cuadros y el fortalecimiento de sus bases.
“La unidad no significa ausencia de aspiraciones; significa tener reglas, liderazgo y una estructura capaz de garantizar que la competencia fortalezca al partido y no lo divida. Con Luis Abinader al frente, el PRM tiene esa garantía”, sostuvo el dirigente de Santo Domingo Este.
Concluyó afirmando que la nueva dirección tiene ante sí el desafío de preservar la cohesión interna, robustecer la organización territorial y asegurar que el proceso de renovación política se convierta en una oportunidad para consolidar al PRM como la principal fuerza política de la República Dominicana rumbo al 2028.


