ENTRE2NEWS
En la rueda de prensa que precedió al encuentro entre el Real Madrid y el Rayo Vallecano, programado para el sábado 12 de septiembre a las 21:00 horas CEST, el técnico portugués José Mourinho declaró que «la gente tira piedras porque quiere frutos; quiere lo mejor de Vinícius».
El entrenador recurrió a un dicho propio de su tierra: solo se lanzan piedras a los árboles que ya están cargados de frutos. Señaló que Vinícius ha sido, en los últimos años, ese árbol repleto de logros, con varias Champions y una gran cantidad de goles, por lo que la presión que recibe proviene de la expectativa de cosechar lo mejor de su talento.
Mourinho recordó la eliminación del club ante el Benfica en el Bernabéu la temporada pasada y afirmó que el Vinícius que jugó esa derrota está en proceso de volver, aunque todavía no ha reaparecido por completo. Subrayó que el delantero está entrenando más que nunca, cerca de su velocidad máxima, y que ha superado sus propios récords en recuperaciones y acciones defensivas.
El técnico también se reunió con los periodistas después de la sesión de entrenamiento en Valdebebas, donde reiteró su plena confianza en el potencial del atacante.
Al referirse a Kylian Mbappé, Mourinho empleó el mismo proverbio, describiendo cómo el francés disputó los últimos minutos del partido con diez hombres, defendiendo con ahínco por la banda izquierda pese a la presión constante de su propio entrenador.
En cuanto a las voces críticas de la afición, el entrenador confesó que, aunque no juzga a quien silba a sus jugadores, le entristece cuando eso sucede.
Citó a Dean Huijsen, quien lo describió como «muy pesado» y siempre presente, y admitió que esa percepción contiene algo de verdad: la exigencia implica darlo todo, pero no obliga a sobrepasar los límites.
Resaltó que respeta a cualquier futbolista que, aun cometiendo errores o sin ofrecer una actuación brillante, entrega su máximo esfuerzo, muestra empatía con sus compañeros y honra el escudo del club.
Desde su experiencia, Mourinho sostuvo que la unión entre el equipo y la afición crea una fortaleza casi imbatible, aunque evita exagerar la idea de invencibilidad.
Comentó que el departamento de prensa del club le entrega una «Biblia» con todas las críticas, pero él permanece concentrado en su labor y asegura que ni los pitos ni los comentarios externos alterarán el ánimo del conjunto.
El técnico señaló que existen personas que, aunque aman el fútbol, prefieren no reconocer los aspectos positivos; critican la defensa o el número de goles recibidos, pero omiten mencionar las ocho oportunidades que el equipo pudo haber convertido.
Concluyó afirmando que el club seguirá su camino, que la derrota contra el Betis forma parte del proceso y que el compromiso de trabajar por el Real Madrid permanece firme, siempre buscando la felicidad de la afición.


