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El ingeniero Hamlet Otáñez, alcalde de la Fuerza del Pueblo en Santiago, manifestó que la llegada del presidente Luis Abinader a la provincia se da cuando, a su juicio, la acumulación de fallas en los servicios básicos ha vuelto la crisis “inocultable”.
Durante una entrevista concedida a un programa local, el mandatario municipal describió que la zona está padeciendo simultáneamente problemas de energía eléctrica, educación, suministro de agua potable, seguridad ciudadana, salud, infraestructura vial y congestión de tránsito.
El dirigente opositor instó al Ejecutivo a proporcionar respuestas palpables y advirtió que la presencia del presidente no debe limitarse a actos meramente protocolarios.
En lo que respecta al sector eléctrico, Otáñez señaló que el déficit financiero ha pasado de US$578 millones en 2020 a una proyección de US$1,659 millones para 2025, y añadió que las compañías distribuidoras pierden cerca del 40 % de la energía que ingresan a sus redes, lo que se traduce en apagones, fallas operativas y una mayor presión sobre las finanzas públicas que repercute en hogares, comercios y empresas.
Sobre el ámbito educativo, el alcalde cuestionó el desempeño del sistema escolar citando los resultados dominicanos en las pruebas PISA. Además, recordó el caso de estudiantes de Villa González que se intoxicaron tras consumir alimentos del desayuno escolar y denunció que más de 4,000 alumnos de Santiago Oeste iniciaron el año lectivo sin aulas disponibles, señalando que la problemática trasciende la infraestructura y afecta la calidad de la enseñanza.
En cuanto al abastecimiento de agua, explicó que, según estudios de la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la FP, alrededor de 2.66 millones de hogares dominicanos están conectados a sistemas de agua, pero una parte considerable sufre interrupciones a lo largo del año, acumulando en promedio 192 días sin suministro continuo. Propuso elevar la inversión, mejorar el mantenimiento de la red y diseñar políticas que garanticen mayor continuidad y calidad del servicio.
Respecto a la seguridad, Otáñez expresó su preocupación por los incidentes en los que agentes policiales han sido despojados de sus armas en la vía pública. Asimismo, denunció demoras en la entrega de medicamentos de alto costo a pacientes de escasos recursos, indicando que algunos ciudadanos esperan entre tres y seis meses por tratamientos esenciales, lo que considera una responsabilidad del Estado que, de no cumplirse, deja a muchas familias en situación de vulnerabilidad.
El alcalde también criticó el estado de las vías en barrios y urbanizaciones de Santiago, atribuyendo el deterioro de la capa de rodadura a falencias en los programas de asfaltado y mantenimiento vial. Esta condición, sumada a los elevados niveles de congestión vehicular, incrementa los costos para los automovilistas y complica la movilidad urbana.
“Tiene que venir a dar respuestas”, afirmó Otáñez, vinculando sus reclamos a la visita del presidente Abinader.
Según el alcalde, la magnitud de los problemas obliga a que el presidente Abinader se desplace a Santiago, pues la realidad de la provincia ya no puede seguir oculta.
Otáñez sostuvo que la visita presidencial debe traducirse en soluciones verificables en los sectores de electricidad, agua potable, educación, seguridad, salud, asfaltado y movilidad urbana.
“Lo importante no es simplemente que el presidente venga a Santiago; lo importante es qué soluciones deja después de irse”, concluyó el dirigente de la Fuerza del Pueblo.


