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Santo Domingo—Según el estudio, la razón principal que dieron los dominicanos que dejaron su voto en blanco en las elecciones de 2024 fue el descontento con la oferta política disponible. Un 19 % de los encuestados que se abstuvieron indicó que ninguno de los aspirantes logró convencerlo, mientras que un 14 % señaló la falta de confianza en el sistema como motivo.
Ese hallazgo forma parte del informe titulado La abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior, elaborado por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) a solicitud de la Junta Central Electoral (JCE). Los resultados fueron publicados este miércoles.
Un 8 % adicional de los que no acudieron a las urnas afirmó que la carencia de propuestas atractivas les desanimó, y un 5 % culpó a la corrupción percibida en la política.
En conjunto, los datos indican que una parte considerable de la abstención no se explica únicamente por apatía o problemas logísticos, sino también por el desagrado hacia los candidatos, sus programas y el desempeño del sistema político.
La percepción sobre las campañas refuerza ese desaliento: la conducta de los partidos resultó ser el aspecto peor evaluado, con un 27.5 % otorgando una calificación de 1 sobre 5 y un 23.1 % asignando un 2, lo que suma un rechazo del 50.6 %.
Las propuestas presentadas obtuvieron una valoración negativa del 45.3 %, el diseño de las campañas fue desaprobado por el 42.4 % y la calidad de los candidatos presidenciales alcanzó un 41.9 % de desaprobación.
Los mítines tradicionales fueron señalados como uno de los elementos menos apreciados, con un 44.4 % de los encuestados considerándolos entre los peores aspectos de la contienda, seguidos por los propios candidatos con un 41.2 %.
El estudio mostró un amplio rechazo al clientelismo: el 74.4 % de los participantes desaprobó el intercambio de favores o bienes por votos. Asimismo, el 73.5 % condenó el incumplimiento de promesas electorales y el 61.8 % cuestionó la ética de los dirigentes políticos.
En contraste, la comunicación de campaña y los debates fueron los elementos mejor valorados, con un 41.6 % y un 39.2 % de aprobación respectivamente.
Los resultados también ponen en tela de juicio la idea de que la baja participación sea responsabilidad exclusiva de los jóvenes. En las presidenciales de 2024, la generación Z alcanzó una participación del 54 %, cifra cercana al 55 % registrado entre los votantes baby‑boomers.
No se observaron diferencias de género marcadas: la participación femenina fue del 53 % frente al 51 % de los hombres.
Aunque existe descontento con partidos, candidatos y prácticas políticas, la mayoría no rechaza la democracia como sistema. Un 74 % de los encuestados a nivel nacional y un 70.7 % de los dominicanos en el exterior prefirieron la democracia frente a cualquier otro modelo, mientras que solo un 5 % mostró inclinación por un régimen autoritario.
Los investigadores concluyen que la abstención puede interpretarse como una expresión crítica hacia determinadas conductas y la oferta electoral, más que como un rechazo al orden democrático.
El informe también identifica cuatro obstáculos principales para ejercer el voto: escasa educación cívica, déficit informativo, poca sintonía con las propuestas y desconfianza institucional. Un 41 % de los abstencionistas nacionales y un 32.5 % de los residentes en el exterior declararon no haber recibido educación cívica formal en la escuela. Además, el 38 % de los que se abstuvieron en el país y el 27.17 % de los dominicanos en el exterior afirmaron estar poco o nada informados sobre la logística electoral y la ubicación de los centros de votación.


