ENTRE2NEWS
Desde Roma, Italia, el presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, se presentó como el custodio de la unidad, la transición y la democracia dentro de su organización.
Acompañado por la primera dama, Raquel Arbaje, el dirigente dirigió sus palabras a los miembros de la seccional italiana, subrayando la relevancia de impulsar los proyectos presidenciales, pero advirtió que la defensa de sus candidatos no debe traducirse en menoscabar a los demás.
Abinader exhortó a renovar la estrategia de comunicación política, aprovechando herramientas tecnológicas para captar nuevos militantes, y promovió la creación de los “Comités de Chats”, equivalentes a los tradicionales comités de base que siempre han sido el motor organizativo.
«Divulgaremos semanalmente los avances del gobierno a través del partido, para que ustedes contrarresten las noticias falsas que circulan en las redes», enfatizó el presidente.
El líder perremeísta también aseguró un vínculo más estrecho entre la dirigencia del PRM y sus bases y seccionales, delegando al vicepresidente ejecutivo, Deligne Ascención, quien mantiene los contactos en Estados Unidos.
Señaló que los aspirantes presidenciales del PRM están bien posicionados para triunfar en las próximas elecciones y que el partido supera el 40 % de las simpatías del electorado.
Reiteró que los dominicanos reconocen al PRM y a su gestión como la mejor alternativa para el país, citando la gran cantidad de obras en todo el territorio, reformas institucionales, estabilidad económica, reconocimiento internacional y avances en educación tecnológica.
En el encuentro participaron María Peralta, presidenta de la seccional italiana del PRM; Giovanni Hernández, secretario general; Carlos Girón, secretario de organización; Julio Regalado, responsable de Educación y Doctrina; y Mariel O’Neal, encargada de la mujer.
También estuvieron presentes Yocasta Rodríguez, presidenta de la zona de Génova, y Jonathan Pérez González, encargado electoral, junto al embajador en Italia, Rafael Lantigua, el cónsul general en Milán, Miguel Vásquez, y el cónsul general en Génova, Adolfo Pineda.


