Edimar Rosales es uno de los cuatro militares salvadoreños secuestrados en Haití. Su familia supo del ataque por él mismo: contaron que Dimas les mandó audios y videos en el momento en que estaba siendo atacado, y que desde entonces viven en la incertidumbre.
Tiene 23 años, entró al ejército hace cuatro y llevaba siete meses en la Fuerza de Represión de las Pandillas, el cuerpo internacional que la ONU creó en 2025 para devolver la seguridad a Haití, según cuentan sus parientes a Univisión

Edimar González
Los cuatro fueron capturados el domingo 18 de octubre en el sector de Santo, en Croix-des-Bouquets. Viajaban en un vehículo blindado que las pandillas atacaron con explosivos, y según el gobierno haitiano, al parecer no llevaban la escolta necesaria para entrar en zonas bajo control de las bandas.
Nayib Bukele aclaró que no son combatientes: son técnicos de aviación que se dedican sobre todo a evacuaciones médicas. El jueves, El Salvador envió 100 efectivos de fuerzas especiales a Haití y otros 100 saldrían esa misma noche. El gobierno trabaja bajo la premisa de que los cuatro siguen con vida.

Edimar González
La búsqueda ya ha provocado enfrentamientos con al menos siete pandilleros muertos y cuatro miembros de la fuerza internacional heridos. Haití calificó el rescate como «una absoluta prioridad».


