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Un estudio reciente indica que la baja participación en las urnas tiene su origen en variables políticas, sociales y de organización.
Para la Junta Central Electoral la abstención ya no puede reducirse a simples cifras; después de revisar una investigación que desglosa motivos políticos, sociales, culturales y operativos que llevaron a miles de dominicanos a no votar en 2024, el pleno aprobó la creación de una Subcomisión de Abstención Electoral con alcance nacional y en la diáspora.
El anuncio se realizó este miércoles al presentar el estudio titulado “Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior, elecciones 2024”, elaborado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), a solicitud de la JCE.
Este informe, calificado como el primero de su tipo en Latinoamérica con una visión integral del contexto electoral de un país, busca esclarecer las causas que motivaron a ciudadanos dentro y fuera del territorio a abstenerse en los comicios de 2024.
Durante la sesión, el presidente de la JCE, Román Andrés Jáquez Liranzo, instó a que los resultados del estudio no se limiten al documento y que su discusión trascienda la mera presentación.
Según su perspectiva, cada voto no emitido encierra motivaciones, circunstancias y percepciones que deben ser escuchadas; comprender el abstencionismo implica ir más allá de los porcentajes y analizar la forma en que la población interpreta el acto de votar.
El académico Luis Mario Rodríguez puntualizó que los hallazgos indican que el abstencionismo en la República Dominicana constituye un fenómeno estructural, más que una simple muestra de apatía.
Entre los factores señalados se encuentran la desconfianza en los partidos, el clientelismo, la ausencia de propuestas atractivas y una serie de obstáculos logísticos, particularmente relevantes para la comunidad dominicana radicada en el exterior.
El estudio también evidencia variaciones notables en la participación entre las elecciones municipales de febrero y los comicios presidenciales y congresuales de mayo de 2024, lo que subraya la necesidad de analizar el comportamiento electoral según el tipo de contienda y el contexto que la rodea.
Jáquez Liranzo advirtió que el fenómeno no admite una explicación única ni soluciones apresuradas, por lo que los resultados deben servir para identificar los ámbitos que requieren mayor atención y la intervención de distintos actores.
El presidente de la JCE enfatizó que impulsar la participación ciudadana no es responsabilidad exclusiva del organismo electoral; también deben involucrarse partidos políticos, movimientos sociales, instituciones estatales, academia y medios de comunicación.
Como primera medida, el pleno acordó crear la Subcomisión de Abstención Electoral, encargada de abordar tanto el voto interno como el de los dominicanos en el exterior.
Jáquez Liranzo explicó que la iniciativa pretende pasar de la mera identificación del problema a la búsqueda de soluciones, señalando la urgencia de actuar antes de que la falta de participación se convierta en una constante después de conocer los resultados electorales.
Hirayda Marcelle Fernández Guzmán, titular de la JCE y coordinadora de la Comisión del Voto Dominicano en el Exterior, resaltó que la investigación permite profundizar en la comprensión del electorado.
Fernández Guzmán sostuvo que, para diseñar un sistema electoral más inclusivo y cercano, es esencial entender por qué una parte de la ciudadanía decide no ejercer su derecho al sufragio, y valoró la rigurosidad y objetividad del estudio.
José Thompson Jiménez, director ejecutivo del IIDH‑CAPEL, manifestó que el trabajo busca ir más allá de señalar tendencias y contribuir a enfrentar los problemas estructurales vinculados a la abstención.
El documento también propone elementos que pueden ser aprovechados por la JCE, partidos políticos, la academia y la sociedad civil para analizar el comportamiento electoral y diseñar mecanismos que favorezcan una mayor participación.
La presentación contó con la asistencia de los miembros titulares y suplentes del pleno de la JCE, representantes del Tribunal Superior Electoral, delegados de organizaciones políticas, representantes de la sociedad civil y otras personalidades.
En conclusión, el reto para la JCE consiste en transformar los hallazgos del estudio en acciones concretas; la creación de la subcomisión marca el inicio de una fase en la que el abstencionismo será tratado como un fenómeno que requiere investigación, diálogo y respuestas institucionales.


