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SANTO DOMINGO – El dirigente del PLD Simón Lizardo destacó la gestión de Francisco Javier García para convertir al Partido de la Liberación Dominicana en una opción vencedora.
Lizardo señaló que el aspirante presidencial ha entregado aportes decisivos durante los últimos dos años, con el objetivo de posicionar al partido como la alternativa ganadora en el ciclo electoral de 2028.
En la misma línea, elogió la determinación de Danilo Medina de volver a liderar el PLD y el país cuando la organización era vista como políticamente debilitada, subrayando que la adversidad puso a prueba el liderazgo y la resistencia de sus máximos dirigentes.
Como miembro del Comité Político peledeísta, Simón Lizardo manifestó que García tomó las calles en el preciso instante en que el PLD era catalogado como un partido en extinción.
Según el dirigente, el candidato presidencial abrió la senda para que Danilo Medina y Johnny Pujols, presidente y secretario general del PLD respectivamente, mantuvieran a la organización en un lugar de relevancia.
“Salir en defensa de esa organización política cuando atravesaba uno de los momentos más difíciles de su historia reciente y muchos la consideraban ‘herida de muerte’, es una demostración de profundo amor y lealtad a su entidad política”, enfatizó Lizardo.
Lizardo expuso estas ideas durante una reunión de coordinación de los trabajos de preparación electoral de la candidatura de García, celebrada en la Circunscripción I, con miras al proceso del 18 de octubre.
Remarcó que la verdadera dimensión de un liderazgo político no se mide únicamente cuando una organización está en el poder o goza de fortaleza, sino fundamentalmente cuando enfrenta derrotas, incertidumbre y cuestionamientos sobre su capacidad de supervivencia.
En ese sentido, valoró especialmente que García asumiera el reto de defender al PLD precisamente cuando muchos daban por agotada su posibilidad de volver a ser una opción de poder.
Para Lizardo, esa actitud constituye una señal inequívoca de compromiso con el partido y de confianza en su militancia, su estructura y su capacidad de recuperación.
En su juicio, García no esperó a que las circunstancias fueran favorables para asumir responsabilidades; decidió posicionarse del lado del PLD aun cuando eso implicaba asumir los costos políticos de una organización golpeada electoralmente y sujeta a fuertes presiones internas y externas.
Concluyó que la decisión de García de asumir esa responsabilidad refuerza la esperanza de que el PLD recupere su fuerza antes de 2028.


